
Karina Tomasella, presidente de la Sociedad Rural de Perugorría, en diálogo con Nord24, destacó que la disponibilidad de información anticipada permite planificar acciones para reducir el impacto sobre la llegada del fenómeno climático El Niño, pronosticado para los próximos meses.
Tomasella explicó que los establecimientos ganaderos ubicados en cercanías del río Corriente ya trabajan en el traslado de hacienda hacia campos más altos, además de reorganizar la infraestructura de los predios y reubicar maquinaria para minimizar eventuales daños en caso de inundaciones.
En materia de infraestructura vial, indicó que el consorcio caminero local mantiene tareas de mantenimiento en conjunto con los productores frentistas. A ello se suman trabajos realizados por el Gobierno provincial, como la limpieza de alcantarillas, el corte de pasto en las rutas y las intervenciones solicitadas en las cabeceras del puente sobre el río Corriente.
La dirigente rural advirtió que aún existe incertidumbre sobre la magnitud que podría alcanzar El Niño. Señaló que, en reuniones técnicas, se planteó la posibilidad de un evento de gran intensidad, similar al registrado en 1998, escenario en el que “ninguna organización puede sostener una inundación de esa magnitud”. Sin embargo, remarcó que la planificación previa permite reducir pérdidas y mejorar la capacidad de respuesta.
Finalmente, Tomasella sostuvo que la principal diferencia respecto de eventos climáticos anteriores es que, en esta oportunidad, existe una advertencia anticipada. En ese sentido, destacó que los productores están tomando conciencia de la importancia de atender los pronósticos y adoptar medidas preventivas antes de que se presenten las condiciones más críticas.



