En diálogo con Radionord, el médico Roberto Jabornisky explicó cómo el trabajo en red entre profesionales de distintos países se convirtió en una herramienta clave para la investigación y el abordaje de enfermedades complejas, especialmente a partir de los avances en comunicación digital.
Jabornisky señaló que centros de investigación de Estados Unidos y Europa comenzaron a vincularse con profesionales de América Latina al detectar que, pese a las limitaciones económicas, existe un gran desarrollo en la práctica médica.
“Ellos no entienden cómo nosotros hacemos investigación sin financiamiento. En muchos casos lo hacemos porque nos gusta”, explicó.
El contraste, indicó, es significativo: universidades extranjeras cuentan con fondos millonarios para investigación, mientras que en Argentina los recursos son escasos y el sistema —como el del CONICET— tiene requisitos más restrictivos.
La tecnología, aliada clave
El médico destacó el rol de herramientas como plataformas digitales y aplicaciones de mensajería, que permiten la consulta en tiempo real entre especialistas de distintos países.
“Hoy un profesional puede estar de guardia y consultar un caso con colegas de Estados Unidos, Europa o Latinoamérica en cuestión de minutos”, explicó. Estos intercambios no solo ayudan en la atención de pacientes, sino que también generan vínculos para futuros proyectos de investigación.
Enfermedades complejas y trabajo colaborativo
Jabornisky, especializado en infecciones graves y sepsis, remarcó que muchas investigaciones requieren colaboración internacional, especialmente en enfermedades poco frecuentes.
En ese sentido, mencionó la importancia de iniciativas como la Ley Beltrán, que promueve la investigación de patologías raras. “Para estos casos, es fundamental trabajar en red con pacientes y profesionales de distintos países”, indicó.
Vocación y esfuerzo
El profesional también puso en evidencia la realidad de muchos médicos argentinos, que combinan múltiples trabajos para sostener su actividad. “Además de la asistencia, hacemos docencia e investigación, muchas veces sin apoyo económico”, señaló.
A pesar de las dificultades, destacó que el reconocimiento internacional crece y que cada vez más proyectos incluyen a especialistas argentinos. “Ellos buscan cómo potenciar lo que hacemos y cómo ayudarnos a avanzar”, concluyó.
De esta manera, el trabajo en red se consolida como una herramienta clave para el desarrollo científico, en un contexto donde la vocación y la colaboración suplen, muchas veces, la falta de recursos.




