La criminalista Sandra Arellano alertó a Nord24 sobre el peligro mortal de las falsas ofertas de trabajo en redes sociales tras el femicidio de Johana Mailén Antonich en Mar del Plata.
El femicidio de Johana Mailén Antonich, una joven de 24 años asesinada a inicios de agosto en Mar del Plata, reavivó la alarma sobre el crecimiento de redes criminales que utilizan supuestas ofertas laborales como cebo para captar víctimas. La investigación judicial intenta determinar si la joven fue atraída mediante una publicación de empleo en redes sociales, un método que —lejos de ser aislado— se ha convertido en una trampa cada vez más frecuente y peligrosa en Argentina.
En declaraciones a Nord24, la licenciada en Criminalística Sandra Arellano advirtió sobre la gravedad de caer en estas estafas: “Las falsas ofertas de trabajo pueden traer como consecuencias estafas financieras, robo de datos o bien algún peligro que atente contra la integridad física, sexual o incluso la vida”. La experta enfatizó que el caso de Antonich representa la cara más extrema de un delito que comienza con un simple anuncio apócrifo y puede terminar en tragedias irreversibles.
El modus operandi de estos delincuentes sigue un patrón reconocible: publican avisos atractivos e informales en grupos de Facebook e Instagram, ofrecen salarios elevados a cambio de pocos requisitos y solicitan datos personales o fotografías desde el primer contacto. “Se crean perfiles recientemente o bien utilizan imágenes creadas con inteligencia artificial”, detalló Arellano. Las entrevistas suelen agendarse en lugares inusuales como plazas, domicilios particulares o zonas aisladas, y en muchos casos exigen pagos anticipados o documentación sensible bajo presión.
Para no caer en estas trampas, la criminalista recomienda adoptar medidas inmediatas: “Nunca realizar pagos, no compartir información personal, no descargar aplicaciones desconocidas, no compartir pantalla ante una videollamada y no abrir enlaces sospechosos”. Además, instó a corroborar siempre la existencia de la empresa y de la postulación en sitios oficiales, evitar subir el currículum en grupos privados, desconfiar de contactos privados que ofrezcan empleos inexistentes y, en caso de entrevistas presenciales, verificar que el lugar esté habilitado, preferir edificios corporativos, ir acompañado o, al menos, compartir la ubicación en tiempo real con familiares o amigos.




