Claudia Pose, tributarista explicó en contacto con la Redacción de Radionord, los alcances del Régimen de Incentivo para Medianas Empresas (RIMI), una iniciativa del Gobierno nacional orientada a fomentar inversiones productivas en pequeñas y medianas empresas.
El programa surge como complemento al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, históricamente cuestionado por su enfoque en grandes proyectos.
Según detalló, el RIMI está vigente desde el 6 de marzo y está dirigido exclusivamente a pymes, con umbrales de inversión significativamente más bajos. En ese sentido, abarca desde montos de 150.000 dólares para pequeñas empresas hasta 9 millones de dólares para las categorías más altas, siempre que se trate de inversiones productivas destinadas a bienes de capital.
Entre los principales beneficios, Pose destacó la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias, que permite a las empresas descontar en menor tiempo el valor de sus inversiones, incluso en el mismo ejercicio fiscal. Además, el régimen contempla la devolución anticipada del Impuesto al Valor Agregado en determinados casos, lo que reduce la carga tributaria y mejora la liquidez de las firmas.
La especialista indicó que estas medidas buscan dinamizar economías regionales como Corrientes y Resistencia, donde la actividad comercial y empresarial resulta clave. En ese marco, sostuvo que el alivio fiscal podría trasladarse a los precios finales, incentivando el consumo y fortaleciendo el entramado productivo local.
Por último, aclaró que el régimen tendrá una vigencia de dos años a partir de su reglamentación definitiva, que se espera para las próximas semanas. De este modo, las inversiones podrán concretarse hasta 2028, en un contexto condicionado por variables macroeconómicas, pero con el objetivo de promover el crecimiento y la generación de empleo.




