
Con la llegada de la primavera y el inicio de la polinización de los árboles, aumentan las consultas por enfermedades respiratorias, especialmente por rinitis alérgica. Stella Cuevas, médica otorrinolaringóloga (M.P. 81.701) explicó a Nord24 que la variabilidad meteorológica y los cambios ambientales pueden favorecer la aparición o intensificación de estos cuadros.
Entre los síntomas más frecuentes de la rinitis alérgica mencionó la congestión nasal, la pérdida o disminución del olfato, los estornudos en salva, la secreción nasal acuosa y la picazón ocular. La especialista también advirtió sobre la presencia de otras sustancias en el ambiente, como fertilizantes y herbicidas, que pueden actuar sobre personas susceptibles.
Cuevas remarcó que las alergias respiratorias no deben ser subestimadas ni tratadas mediante la automedicación. Señaló que, si la obstrucción nasal persiste, puede favorecer la respiración por la boca y generar complicaciones en las vías respiratorias inferiores, como broncoespasmos en los niños. También mencionó la posibilidad de laringitis, mientras que en los adultos los síntomas pueden afectar el descanso nocturno y provocar ronquidos, cansancio, irritabilidad y dificultades para desarrollar las actividades cotidianas.
La especialista recomendó consultar con un otorrinolaringólogo, alergista o inmunólogo cuando los síntomas persisten o se repiten. En ese sentido, destacó que la vía aérea superior y la inferior están relacionadas y que un tratamiento adecuado puede contribuir a mejorar la calidad de vida de los pacientes.
Según explicó Cuevas, las enfermedades alérgicas pueden manifestarse desde edades tempranas y seguir una denominada “marcha alérgica”, que puede comenzar con alergias alimentarias, continuar con eccema atópico y posteriormente presentar rinitis alérgica y asma. Por ello, insistió en la importancia de identificar los síntomas y realizar una consulta profesional en lugar de recurrir a recomendaciones o tratamientos sin indicación médica.



