
Alejandro Amarilla, médico cardiólogo (M.P. 2682) explicó a Nord24 que la salud metabólica es hoy el eje central para comprender múltiples enfermedades que antes se abordaban por separado. En ese sentido, señaló que patologías como la hipertensión, la diabetes y la obesidad comparten un mismo origen, vinculado al funcionamiento metabólico del organismo.
El especialista indicó que el tejido adiposo cumple un rol clave en este proceso, especialmente cuando se vuelve disfuncional. “Antes se creía que la grasa solo almacenaba energía, pero hoy sabemos que tiene un papel activo en la enfermedad”, sostuvo. En particular, advirtió sobre la grasa ectópica, que se acumula en órganos como el hígado, el corazón o los riñones, generando complicaciones.
Amarilla explicó que el exceso de calorías y el entorno actual, con alta disponibilidad de alimentos ultraprocesados, favorecen la acumulación de grasa visceral. Esto desencadena procesos inflamatorios a través de sustancias como citoquinas, que afectan arterias, cerebro y distintos órganos, derivando en enfermedades como hipertensión, diabetes y eventos cardiovasculares.
Además, remarcó que estas afecciones se desarrollan durante años antes de manifestarse clínicamente. Incluso pequeñas acumulaciones de grasa abdominal pueden generar inflamación y alterar el metabolismo, lo que con el tiempo puede derivar en infartos o accidentes cerebrovasculares. “Son enfermedades del estilo de vida, relacionadas con la alimentación y el movimiento”, afirmó.
Por último, destacó el rol del músculo como un “órgano metabólico” fundamental. A diferencia del tejido adiposo disfuncional, el músculo libera sustancias antiinflamatorias que ayudan a equilibrar el organismo. En este marco, subrayó que la clave para la salud está en reducir la grasa visceral, fortalecer el músculo y comprender también el rol del cerebro metabólico en la regulación de estos procesos.



