La tradicional cabalgata, que une fe, familia y cultura, volvió a movilizar a generaciones de peregrinos rumbo a la Basílica de la Virgen de Itatí.
San Luis del Palmar volvió a ser el escenario del inicio de la 126ª Peregrinación a Caballo hacia Itatí, una de las expresiones de fe más importantes de Corrientes. Desde las primeras horas de la mañana, miles de peregrinos, jinetes y familias se congregaron para emprender el tradicional recorrido hacia la Basílica de la Virgen de Itatí. La jornada comenzó con una densa neblina, bajas temperaturas y la bendición del párroco Epifanio Barrios, quien acompañó la partida de una manifestación religiosa que reúne cada año a fieles de distintos puntos de la provincia y del país.
Entre los protagonistas de esta edición se destacó Roberto Genaro, quien aseguró que la peregrinación forma parte de su vida desde el nacimiento. “Tengo 75 años y peregrino desde que nací”, expresó al recordar que heredó esta tradición de sus padres y que hoy continúa recibiendo en su casa a familiares y amigos que llegan desde diferentes localidades para compartir la previa. Asados, locro y comidas típicas forman parte del encuentro que antecede a la cabalgata y que, según contó, fortalece los lazos de amistad y la devoción por la Virgen de Itatí.
Otro de los testimonios fue el de César, quien definió a la cabalgata como “las vacaciones del que tiene y del que no tiene”, al resaltar el espíritu de unión y solidaridad que caracteriza a la peregrinación. Contó que reorganizó su trabajo para poder sumarse al recorrido y aseguró que la tradición se transmite de generación en generación dentro de su familia. “Esto viene de herencia de mis abuelos. Hoy cabalgo con mi padre y sueño con que mi hijo también siga este camino”, afirmó, reflejando el fuerte vínculo familiar que sostiene esta histórica manifestación religiosa.
Además de la profunda expresión de fe, durante la peregrinación también se puso el foco en el bienestar de los caballos que participan de la travesía. César explicó que la mayoría de los animales recibe cuidados durante todo el año y sostuvo que la responsabilidad recae en quienes los montan. Con 126 años de historia y el objetivo de ser reconocida como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, la Peregrinación a Caballo hacia Itatí continúa consolidándose como una de las tradiciones religiosas, culturales y comunitarias más representativas de Corrientes.




