
José Sesma, ingeniero, sostuvo en diálogo con Nord24 que el proyecto del segundo puente entre Corrientes y Chaco debe contemplar una infraestructura bimodal, con circulación vial y ferroviaria, para responder a la demanda logística de la región y potenciar la integración con los corredores bioceánicos del Mercosur.
Sesma cuestionó las propuestas de reactivar un servicio de balsas como alternativa para descomprimir el tránsito sobre el puente General Belgrano. Si bien reconoció que podría representar una solución transitoria, afirmó que las condiciones actuales de la Costanera de Corrientes y el crecimiento del parque automotor hacen inviable absorber el ingreso de miles de camiones diarios mediante ese sistema.
El especialista señaló que actualmente circulan alrededor de 5.000 camiones por día sobre el puente interprovincial y advirtió que cualquier nueva conexión debe pensarse con una visión de largo plazo. “Debemos decidir si buscamos una solución provisoria para unir dos provincias o una infraestructura que permita integrar al Mercosur con los mercados internacionales”, sostuvo.
Sesma explicó que su propuesta, desarrollada en uno de sus libros sobre corredores bioceánicos, plantea un puente ferroviario y vial que se integre a las hidrovías Paraná-Paraguay y Paraná-Iguazú, facilitando el traslado de cargas tanto por camión como por tren. Según indicó, este esquema permitiría mejorar la competitividad logística del norte argentino y conectar los puertos del Atlántico con los del Pacífico.
Finalmente, remarcó que un corredor bioceánico bimodal resultaría estratégico para abastecer mercados de gran demanda, como el asiático, y evitaría que una nueva autopista quede colapsada por el crecimiento del transporte de cargas. En ese contexto, consideró que la infraestructura debe planificarse con una perspectiva regional y de desarrollo a largo plazo.



