
Gabriela Aromí, abogada y exjueza de Garantías explicó, en una entrevista con Radionord, los alcances del nuevo sistema penal juvenil en Corrientes y la importancia de acercar información a los adolescentes mediante charlas en instituciones educativas, en el marco del programa Justicia y Sociedad Civil. Las actividades buscan promover la concientización sobre las responsabilidades de los jóvenes y las consecuencias de las conductas delictivas.
Aromí señaló que el debate público sobre la reforma se concentró principalmente en la baja de la edad de imputabilidad, pero remarcó que los cambios abarcan otros aspectos fundamentales. En ese sentido, destacó la necesidad de garantizar la especialización de la Justicia juvenil y el respeto de los derechos de los adolescentes, conforme a la Convención sobre los Derechos del Niño. También subrayó que la implementación efectiva del sistema requiere infraestructura adecuada, personal capacitado y políticas públicas coordinadas entre los tres poderes del Estado.
La exmagistrada sostuvo que la privación de libertad debe ser el último recurso y que, cuando resulte necesaria, los adolescentes deben permanecer en centros con orientación educativa, acceso a la salud y acompañamiento psicológico. Además, resaltó la importancia de las medidas restaurativas, destinadas a que los jóvenes comprendan las consecuencias de sus actos, reparen el daño cuando sea posible y puedan asumir un rol constructivo en la comunidad.
Sobre las charlas en las escuelas, Aromí explicó que se desarrollan con un lenguaje sencillo y a partir de casos prácticos para facilitar la participación de los estudiantes. Durante los encuentros se abordan las posibles consecuencias de involucrarse en situaciones delictivas, las responsabilidades familiares y el papel de las instituciones educativas. La iniciativa apunta a fortalecer la prevención y generar conciencia antes de que los conflictos lleguen al sistema judicial.
Finalmente, la abogada sostuvo que detrás de cada adolescente que ingresa a la Justicia existe una historia que debe ser considerada. Por eso, defendió la necesidad de abordar problemáticas como las adicciones, la falta de escolarización y la ludopatía mediante tratamientos y medidas de acompañamiento. El objetivo, afirmó, es brindar oportunidades para que los jóvenes puedan modificar sus trayectorias y construir un futuro diferente.



