La morosidad de los hogares en Argentina alcanzó el 11,2%, el nivel más alto desde 2004, con fuertes subas en billeteras virtuales como Mercado Pago (14,7%) y picos de hasta 36% en entidades no bancarias.
La morosidad de los hogares argentinos alcanzó niveles alarmantes y encendió señales de alerta en el sistema financiero. Según un informe reciente de la consultora 1816, basado en datos de la Central de Deudores del Sistema Financiero (CENDEU) del Banco Central, el índice de incumplimiento en los pagos trepó al 11,2% en febrero, el valor más alto desde 2004. Este deterioro refleja una creciente dificultad de las familias para sostener sus compromisos económicos en un contexto de pérdida sostenida del poder adquisitivo.
Dentro del universo de las billeteras virtuales, el caso de Mercado Pago resulta especialmente significativo. La principal fintech del país registró un fuerte incremento en su tasa de irregularidad, que pasó del 5,5% al 14,7% en el último período analizado. A su vez, informes privados advierten que en algunas entidades financieras no bancarias la morosidad puede escalar hasta niveles críticos cercanos al 36%, lo que evidencia la fragilidad del crédito en amplios sectores de la población.
En declaraciones a la Redacción de Radionord, Oscar Acebal, contador (MP.296) advirtió que “la alta morosidad en el sistema financiero de las familias es un tema muy importante que se debe visibilizar”. Según explicó, esta situación responde tanto a la caída de ingresos en determinados sectores como a un aumento del gasto por encima de las posibilidades reales, impulsado por la inercia inflacionaria. “Esto genera un reacomodamiento que deberán realizar las familias, pero también el sector público, particularmente el Estado Nacional, que debe contemplar medidas concretas para que los beneficios del presunto crecimiento lleguen a todos”, sostuvo.
Acebal también puso en duda la homogeneidad de la recuperación económica al señalar que, si bien algunos indicadores como el comercio exterior muestran resultados positivos, otros sectores presentan un panorama más complejo. “El saldo favorable de la balanza comercial es evidente, pero a nivel industrial existe un incremento permanente del desempleo”, afirmó. En este sentido, remarcó que estas problemáticas deben ser abordadas con urgencia para evitar un mayor deterioro social y garantizar la estabilidad del país.




