Iris Boyeras, médica neumonóloga, advirtió en una entrevista con Radionord, sobre los riesgos para la salud asociados al uso de vapeadores y aseguró que estos dispositivos “no son inofensivos”.
La profesional explicó que, aunque los cigarrillos electrónicos fueron creados inicialmente como una alternativa al tabaco tradicional, actualmente existe evidencia científica que demuestra efectos nocivos vinculados al consumo prolongado.
Boyeras señaló que muchos vapeadores contienen concentraciones de nicotina más elevadas que los cigarrillos comunes y con una absorción más rápida, lo que genera una adicción más fuerte en los consumidores. Además, indicó que estos dispositivos incorporan otras sustancias químicas que pueden provocar inflamación pulmonar, daño cardiovascular, alteraciones metabólicas y potenciales efectos cancerígenos.
La especialista remarcó que los efectos del vapeo comienzan a observarse recién después de varios años de consumo, por lo que actualmente están apareciendo los primeros estudios que reportan consecuencias graves para la salud. “No podemos afirmar siquiera que sean menos dañinos que el cigarrillo común”, sostuvo, al referirse al crecimiento del uso de estos productos en los últimos años.
En otro tramo de la entrevista, Boyeras cuestionó la idea de que los vapeadores sirvan para dejar de fumar y afirmó que esa postura fue impulsada principalmente por la industria tabacalera. Según explicó, distintas asociaciones médicas y científicas nunca recomendaron su utilización como método para abandonar el cigarrillo. También alertó sobre el incremento del consumo entre adolescentes y jóvenes, impulsado por campañas en redes sociales e influencers.
Finalmente, la neumonóloga expresó su preocupación por la regulación de los vapeadores en Argentina y advirtió sobre la falta de controles efectivos sobre los líquidos utilizados en estos dispositivos. Además, sostuvo que el vapeo se está naturalizando socialmente, incluso en espacios cerrados, pese a los riesgos que representa para la salud pública.




