El impacto de las lluvias en la producción elevó el precio de la papa y frenó el consumo, dejando un escenario de escasez inicial y sobrestock posterior.
En diálogo con la Redacción de Radionord, el verdulero Lucas Salinas describió un escenario complejo para el sector frutihortícola, marcado por aumentos puntuales, problemas de abastecimiento y una notoria caída en las ventas. Según explicó, durante el fin de semana se registró una suba en el precio de la papa debido a dificultades en la carga desde Balcarce, provincia de Buenos Aires, afectada por intensas lluvias que impidieron la normal distribución.
Salinas detalló que esta situación no solo generó escasez en varias fruterías, sino que también retrasó la estabilización de precios. “Costó cargar la mercadería para la venta del lunes”, indicó, aunque señaló que los productores ya comenzaron a tomar precauciones ante nuevos pronósticos de lluvias, adelantando la carga para evitar futuros inconvenientes en el abastecimiento.
En cuanto al movimiento comercial, el panorama fue menos alentador. Fechas clave como el 30 de abril y el 2 de mayo, que suelen ser jornadas fuertes de ventas, registraron apenas un 50% de la actividad esperada. El consumo se concentró principalmente en productos típicos como papa, mandioca y zapallo, impulsados por la preparación de comidas tradicionales, mientras que otros productos como el tomate mostraron una demanda muy baja.
Esta caída en las ventas generó un excedente de mercadería en los locales, lo que derivó en ofertas visibles en frutas y verduras como banana y tomate, especialmente afectadas por la rápida maduración producto de la humedad. Salinas indicó que, si bien el aumento del combustible aún no impactó de lleno en los fletes de larga distancia, ya comienza a instalarse la posibilidad de incrementos en el costo por bulto, lo que podría trasladarse a los precios en el corto plazo.




