
Alejandro Amarilla médico cardiólogo (M.P. 2682) aseguró en diálogo con Nord24 que la obesidad debe abordarse de manera personalizada, ya que no existe un único tipo de esta enfermedad. El médico explicó que el tradicional Índice de Masa Corporal (IMC) ya no alcanza para evaluar a cada paciente y que hoy se identifican distintos fenotipos de obesidad, cada uno con necesidades terapéuticas específicas.
El especialista destacó que toda estrategia para bajar de peso, ya sea mediante dieta, cirugía bariátrica o medicamentos como los agonistas del receptor GLP-1, implica una restricción calórica. Sin embargo, advirtió que si ese proceso no se acompaña de actividad física, el organismo no solo pierde grasa, sino también masa muscular. Esa pérdida reduce el metabolismo basal, favorece la recuperación del peso perdido y aumenta el riesgo de acumular más tejido adiposo en el futuro.
En ese sentido, Amarilla remarcó que el ejercicio debe adaptarse a las características de cada paciente. Quienes presentan obesidad con artrosis o problemas articulares deberían priorizar actividades de bajo impacto, como hidroterapia, natación o ejercicios con bandas. En cambio, las personas con insuficiencia cardíaca asociada a la obesidad requieren programas de rehabilitación cardiovascular supervisados para mejorar su capacidad funcional de forma segura.
Respecto de los tratamientos con medicamentos GLP-1, el cardiólogo aclaró que estas drogas disminuyen el apetito y facilitan la restricción calórica, pero no evitan por sí solas la pérdida de masa muscular. Por ello, insistió en que deben combinarse con un plan de entrenamiento, especialmente de fuerza, y una alimentación rica en proteínas para preservar el tejido muscular durante el descenso de peso.
Finalmente, Amarilla explicó que existen distintos fenotipos de obesidad, como la visceral, la sarcopénica y la miosteatosis, cada uno con características y riesgos particulares. Mientras la obesidad visceral requiere un fuerte componente de ejercicio aeróbico para reducir el riesgo cardiometabólico, los pacientes con sarcopenia o infiltración grasa en el músculo necesitan priorizar el entrenamiento de fuerza y una adecuada ingesta proteica para recuperar la función muscular y mejorar su estado de salud.



