
Miguel Ponce, economista, advirtió en diálogo con Nord24 que la escalada del conflicto en Medio Oriente ya comenzó a repercutir en los mercados internacionales y también en la economía argentina, con un aumento del riesgo país, caídas bursátiles y un fuerte incremento del precio del petróleo.
Ponce explicó que la intensificación de los ataques sobre objetivos estratégicos en Irán y las tensiones en los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb afectan el tránsito de petróleo y el comercio internacional. Como consecuencia, señaló que los mercados reaccionaron con fuertes pérdidas y el barril de crudo llegó a rozar los 100 dólares, un valor que presiona sobre los costos de producción y transporte a nivel global.
En el caso de Argentina, el especialista indicó que un mayor precio del petróleo y de los agroalimentos podría generar, en el corto plazo, un ingreso adicional de divisas por exportaciones de energía y productos del campo, incluso superior a los 5.000 millones de dólares previstos por el Gobierno mediante el nuevo régimen de exteriorización de ahorros. No obstante, remarcó que ese beneficio sería transitorio.
El economista alertó que, a mediano plazo, el escenario podría complicarse por el aumento de los costos de producción. Explicó que el encarecimiento del gasoil impactará directamente sobre la actividad agropecuaria y que la suba del precio de la urea, fertilizante que Argentina importa en gran parte desde la región del Golfo, ya comenzó a afectar la planificación de la próxima campaña agrícola. Según afirmó, algunos productores incluso evalúan reducir la superficie sembrada y volcarse a la ganadería ante la incertidumbre.



