
Teo Saralegui, integrante de Argentinos por la Educación, analizó en contacto con Nrod24 los resultados obtenidos por Argentina en las evaluaciones PISA 2025 y consideró que el escenario educativo requiere un diagnóstico que trascienda las diferencias partidarias para avanzar hacia soluciones de carácter técnico.
Señaló que la educación obligatoria depende principalmente de las provincias, aunque remarcó que el Estado nacional también tiene responsabilidades para abordar las problemáticas del sistema.
Saralegui sostuvo que los resultados son preocupantes y que Argentina atraviesa un deterioro educativo que se profundizó con el paso de los años. Según explicó, mientras en los primeros años de las evaluaciones PISA el país se encontraba entre los mejores de la región, actualmente se ubica por detrás de países como Uruguay, Costa Rica, Brasil, México y Perú.
Entre los factores que podrían explicar el retroceso, mencionó el impacto de la pandemia en los aprendizajes. El especialista señaló que los estudiantes evaluados atravesaron los últimos años de la escuela secundaria durante ese período, por lo que las pérdidas de aprendizajes elementales generadas entonces pueden continuar repercutiendo en sus desempeños actuales.
También apuntó al desafío que representa la incorporación de la tecnología en las escuelas y a la incertidumbre de los jóvenes respecto de su futuro laboral. En ese sentido, indicó que un informe de Argentinos por la Educación relevó que el 52% de los jóvenes todavía no sabe qué quiere hacer al finalizar la secundaria, una proporción que, según señaló, aumentó 30 puntos porcentuales en los últimos cuatro años.
Finalmente, Saralegui destacó problemas que pueden abordarse desde las propias instituciones educativas, como la falta de motivación de los estudiantes y el ausentismo. Planteó como desafíos centrales desarrollar propuestas de aprendizaje que despierten mayor interés y compromiso, además de fortalecer la participación de las familias y la asistencia regular de los alumnos a la escuela.



