
El funcionario informó que alrededor de 300 familias se encuentran afectadas por la inundación y detalló que actualmente hay unas 60 familias autoevacuadas, otras 70 que permanecen aisladas y más de seis familias alojadas en espacios de evacuación, donde reciben asistencia integral. Además, destacó el trabajo coordinado entre Bomberos Voluntarios y el área de Desarrollo Humano, y valoró que muchas personas hayan tomado la decisión de autoevacuarse preventivamente.
En cuanto a los lugares de alojamiento, Aguirre explicó que el municipio construyó 26 módulos habitacionales en el complejo polideportivo, con espacios individuales de cinco por cinco metros, duchas y sanitarios, destinados a las familias que necesiten abandonar sus hogares. También señaló que se está acondicionando el albergue ubicado en el colegio secundario, con trabajos realizados por una cuadrilla del Gobierno provincial, a través del INVICO. Ese establecimiento contará con capacidad para alojar a 26 familias, distribuidas en dos sectores, uno para diez y otro para 16 grupos familiares.
Respecto de la actividad turística y comercial, el funcionario aseguró que el casco céntrico continúa funcionando con relativa normalidad y que los prestadores de servicios vinculados con la pesca deportiva, las cabañas y el alojamiento siguen trabajando. En relación con el comportamiento del río, indicó que el Paraná alcanzó una altura máxima de 7,78 metros en Paso de la Patria, cuando el nivel de alerta es de 6,50 metros y el de evacuación de siete metros. Si bien registró un descenso de aproximadamente ocho centímetros, la situación continúa bajo monitoreo permanente.
Por otra parte, Aguirre explicó que el municipio trabaja junto con Vialidad Provincial para elevar las defensas existentes sobre la costa del Paraná, con el objetivo de alcanzar una cota aproximada de 8,50 metros. Precisó que los trabajos contemplan elevar unos 50 centímetros las barreras actuales, aunque reconoció que la construcción de nuevas defensas requiere recursos económicos que actualmente el municipio y la Provincia no tienen disponibles. En ese sentido, señaló que la falta de asistencia nacional también condiciona la posibilidad de ejecutar obras de mayor magnitud.
Finalmente, el funcionario manifestó que la principal preocupación es la incertidumbre sobre hasta dónde podría llegar la creciente, ya que todavía no hay precisiones sobre la altura máxima que alcanzará el río. No obstante, destacó que las aguas están descendiendo en las cuencas superiores, lo que podría darles más tiempo para avanzar con los trabajos de protección. También mencionó que el intendente sufrió una doble fractura de calcáneo en un accidente ocurrido mientras recorría una de las defensas y que fue intervenido quirúrgicamente, aunque continúa siguiendo desde su recuperación las tareas que se desarrollan en la localidad.



