Un informe de Argentinos por la Educación revela que el 52% de los adolescentes de 15 años no proyecta su futuro laboral, una cifra que aumentó drásticamente desde 2018.
La transición entre la escuela secundaria y el mundo adulto parece ser un terreno cada vez más difuso para los jóvenes en Argentina. En una entrevista con Radionord, Sol Alzu, investigadora de la organización Argentinos por la Educación, detalló los resultados del último informe basado en los cuestionarios complementarios de las pruebas PISA 2022. El estudio indaga sobre qué tipo de trabajo esperan tener los jóvenes al cumplir los 30 años, y los resultados arrojan una señal de alerta para el sistema educativo y social.
El avance de la incertidumbre
Según Alzu, el 52% de los adolescentes argentinos manifiesta incertidumbre respecto a su futuro laboral: o bien no saben qué ocupación quieren tener, o prefieren no contestar la pregunta. Lo más alarmante es la velocidad del crecimiento de este fenómeno.
“Este porcentaje viene aumentando año a año desde el 2018, con un crecimiento de 30 puntos porcentuales en los niveles de incertidumbre”, explicó la investigadora.Aunque esta es una tendencia global, Argentina se posiciona en un lugar crítico a nivel regional. Dentro de América Latina, el país solo es superado por Panamá en niveles de indecisión juvenil, sobrepasando ampliamente a otros países vecinos.
Desigualdad socioeconómica y de desempeño
El informe subraya que la falta de perspectiva no afecta a todos por igual, sino que está profundamente ligada al contexto económico y académico:
Nivel Socioeconómico: 6 de cada 10 jóvenes de sectores vulnerables no proyectan su futuro, frente a 4 de cada 10 en los sectores más favorecidos.
Desempeño Escolar: Existe una correlación directa entre los bajos resultados en Lengua y Matemática y los altos niveles de incertidumbre laboral.
Sesgos de género en la elección de carrera
El estudio también identificó marcadas diferencias en las aspiraciones según el género. Mientras que las mujeres se inclinan mayoritariamente por ciencias de la salud, psicología y derecho, los varones expresan en primer lugar el deseo de ser deportistas, seguidos por carreras de ingeniería y tecnología.En este punto, Alzu destacó la importancia de fomentar políticas que incentiven la inclusión de niñas y adolescentes en las carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas), donde la presencia femenina sigue siendo minoritaria




