Tras más de un mes sin transporte público en Mercedes, el intendente Víctor Cemborain afirmó que la empresa dejó de operar sin comunicación previa y anunció que el municipio buscará nuevos prestadores mediante una licitación pública.
El intendente de Mercedes, Víctor Cemborain, brindó declaraciones a la redacción de Nord24 para explicar la situación generada por la interrupción del servicio de transporte público urbano en la ciudad. Según señaló, la empresa que operaba desde hace años dejó de prestar el servicio de manera repentina, sin realizar una comunicación previa al municipio. El jefe comunal recordó que la firma contaba con unidades de larga antigüedad y recibía un subsidio municipal equivalente a 2.400 litros de combustible para dos colectivos, beneficio que se mantenía desde administraciones anteriores.
Cemborain explicó que la Municipalidad continuó otorgando el mismo apoyo económico hasta que la empresa redujo sus prestaciones y finalmente abandonó la actividad. “Seguramente no le cerraban los números, pero sin ningún informe previo dejó de funcionar”, expresó. Además, indicó que la caída en la cantidad de pasajeros transportados habría sido uno de los principales factores que afectó la viabilidad del servicio. De acuerdo con la información aportada por el propio empresario, antes de la pandemia se emitían alrededor de 60 mil boletos mensuales, cifra que en los últimos tiempos descendió a apenas 3 mil pasajes.
Respecto al impacto de la medida en la comunidad, el intendente afirmó que no recibió reclamos formales por la falta de colectivos y sostuvo que muchos usuarios optaron por otros medios de transporte tras la pandemia. “No hubo gente que se manifestó reclamándolo”, remarcó. Sin embargo, aseguró que el municipio continúa evaluando alternativas para garantizar una solución en caso de que la demanda del servicio así lo requiera.
En ese sentido, informó que el Concejo se encuentra trabajando en la elaboración de una nueva licitación para convocar a empresas interesadas en operar el transporte urbano. El objetivo, explicó, es contar con unidades más modernas, con una antigüedad no superior a los 20 años, y ofrecer un servicio más competitivo y eficiente para los vecinos. Finalmente, Cemborain aclaró que no existe ningún conflicto personal con la empresa que dejó de operar y reiteró la disposición del municipio para brindar toda la información necesaria sobre el tema.




