
Isaac Solís, secretario adjunto de la Asociación de Obreros Textiles, describió en diálogo con Nord24 un escenario marcado por la caída de las ventas, la pérdida de fuentes laborales y la incertidumbre sobre el futuro de la actividad.
El dirigente sindical señaló que se encuentra en marcha un acuerdo impulsado por el Ministerio de Trabajo que busca aliviar la situación de las empresas mediante una reducción del 70% en los aportes patronales. Según explicó, la medida apunta a evitar nuevos despidos y no afectará los ingresos de los trabajadores.
Solís detalló que las plantas textiles de Bella Vista y Monte Caseros continúan operando con restricciones. En el primer caso, la actividad se desarrolla bajo la modalidad de trabajo “cinco por dos”, mientras que en la segunda localidad también se aplican recortes ante la baja demanda. “Los empresarios están analizando medidas que podrían incluir suspensiones e incluso reducción de personal porque se les hace imposible seguir sosteniendo la situación”, advirtió.
El referente gremial sostuvo que el sindicato acompaña a los trabajadores y a las empresas en medio de un contexto complejo, aunque reconoció que las dificultades se extienden a distintos ámbitos. Entre ellas, mencionó los problemas financieros que atraviesan las obras sociales debido a la disminución de aportes provocada por los despidos registrados en los últimos meses.
“Estamos muy mal a nivel nacional”, resumió Solís, quien expresó su deseo de que el sector pueda recuperarse en el corto plazo. Mientras tanto, la preocupación sigue creciendo entre empresarios y trabajadores ante la falta de señales de reactivación en la industria textil.



