
Emilio Hidalgo, médico psiquiatra (MP 3082) alertó en contacto con Nord24 sobre la preocupante situación del suicidio en Argentina, al señalar que actualmente constituye la principal causa de muerte violenta en el país, por encima de los homicidios y los siniestros viales.
El psiquíatra indicó que durante 2024 se registraron 4.250 suicidios, un promedio de 12 por día, y remarcó que el 80% de las personas fallecidas fueron hombres.
El especialista explicó que uno de los principales factores detrás de esta diferencia es que los hombres suelen pedir menos ayuda ante problemas de salud mental. “Muchos consideran la consulta como una señal de debilidad, intentan resolver solos sus conflictos y llegan tarde a recibir atención”, sostuvo. Además, señaló que la depresión, el abuso de alcohol y el consumo de sustancias figuran entre las problemáticas más frecuentes asociadas a los casos de suicidio.
Hidalgo también destacó que el aislamiento social, la dificultad para expresar emociones y la presión vinculada al trabajo, el éxito económico o el rendimiento personal pueden agravar el cuadro. Según explicó, la depresión está presente en aproximadamente el 80% de los suicidios, mientras que otros trastornos, como el trastorno bipolar, las adicciones y algunos cuadros psicóticos, también incrementan el riesgo.
El psiquiatra hizo especial hincapié en la situación de los adolescentes, uno de los grupos más vulnerables. Indicó que factores como el bullying, las redes sociales, el consumo de sustancias, los trastornos alimentarios y los conflictos familiares pueden confluir en el desarrollo de trastornos de salud mental. En ese sentido, insistió en la importancia de identificar señales de alerta, como el aislamiento, la pérdida de interés por las actividades habituales, sentimientos de desesperanza o expresiones que reflejen un profundo sufrimiento emocional.
Finalmente, Hidalgo subrayó que el suicidio es prevenible mediante el acceso oportuno a la atención en salud mental y un tratamiento adecuado. “El suicidio no ocurre porque alguien quiera morir, sino porque quiere dejar de sufrir. Si logramos tratar ese sufrimiento, la idea de suicidio puede desaparecer”, afirmó, al tiempo que llamó a desmitificar la consulta con profesionales de la salud mental y promover la búsqueda de ayuda temprana.



