David González, trabajador despedido de la hiladería Alal de Goya, habló con Radionord sobre la situación de los empleados y la muerte de Silvio Ortiz, quien llevaba 31 años en la empresa.
David González, uno de los trabajadores despedidos de la hiladería Alal de Goya, expresó el dolor de sus compañeros por la muerte de Silvio Ortiz, un empleado que llevaba 31 años en la empresa. Según relató en diálogo con Radionord, Ortiz tenía 62 años y había participado activamente de los reclamos hasta que su estado de salud se deterioró. “Estamos todos muy bajoneados, muy tristes, con una mezcla de emociones, bronca, impotencia”, manifestó.
González aseguró que Ortiz atravesaba una situación de angustia vinculada a la falta de ingresos y a la imposibilidad de sostener económicamente a su familia. También contó que los trabajadores intentaban ayudarlo con medicamentos y otras necesidades. “Él vivía ya angustiado por el tema de no poder tener un sueldo y no poder darle a su familia todo lo que es necesario”, relató.
El trabajador sostuvo que cerca del 70% de la planta está integrada por personas con muchos años de antigüedad, para quienes resulta difícil conseguir un nuevo empleo. A esto, dijo, se suma la falta de fuentes laborales en Goya. “Es una situación muy triste, muy crítica la de la gente de Alal”, afirmó, y agregó que el próximo 23 de este mes se cumplirán siete meses desde los despidos sin haber cobrado indemnizaciones.
González recordó que los trabajadores habían mantenido una reunión con representantes de la empresa en enero, cuando les aseguraron que los problemas serían solucionados. Sin embargo, días después comenzaron a llegar las cartas documento de despido. “La verdad que es triste que cuando nosotros siempre estuvimos y cuando necesitó la empresa hemos cedido parte de nuestro sueldo para que la empresa siga, y que nos hagan esto”, cuestionó. Desde entonces, aseguró, no volvieron a tener contacto con los propietarios.




