
Fernando Achinelli, médico infectólogo (M.P. 4918) explicó a Nord24 la situación generada en Rusia por un presunto incidente relacionado con la bacteria Yersinia pestis, responsable de la peste.
El especialista señaló que se trata de un microorganismo conocido desde hace siglos y recordó que en la Edad Media provocó millones de muertes durante las epidemias de peste negra.
Achinelli explicó que existen distintas formas de presentación de la enfermedad. La peste bubónica puede transmitirse a través del contacto con roedores o garrapatas, mientras que la peste neumónica puede propagarse entre personas mediante gotículas respiratorias producidas al toser, estornudar o hablar. Esta última característica genera especial atención ante el posible contacto de trabajadores de un laboratorio ruso con la bacteria.
Según indicó el infectólogo, las personas que estuvieron en contacto con el personal presuntamente expuesto deben permanecer aisladas y bajo observación para determinar si desarrollan la enfermedad. También señaló que pueden utilizarse antibióticos de manera preventiva y destacó que se trata de una infección conocida, para la cual existen tratamientos y medidas de control.
Entre los principales síntomas de la peste neumónica mencionó fiebre, tos y dolores corporales, además de una manifestación característica en los cuadros graves: la tos con sangre. La enfermedad puede evolucionar hacia una insuficiencia respiratoria que requiera cuidados intensivos, intubación y asistencia respiratoria mecánica. Achinelli advirtió que, sin tratamiento antibiótico precoz, la mortalidad puede ser muy elevada.
No obstante, el especialista consideró que la situación debe generar atención, pero no alarma. Explicó que, a diferencia de otras infecciones respiratorias, la peste puede ser controlada mediante aislamiento, profilaxis antibiótica y tratamiento temprano. También remarcó la importancia de contar con información oficial y precisa sobre lo ocurrido en Rusia para evaluar el verdadero alcance del episodio.



