El profesor Facundo Constantino Feu explicó a Nord24 en qué consiste esta estrategia de aprendizaje activo, donde el estudiante investiga, planifica y concreta un proyecto sobre un tema de la materia.
El aprendizaje basado en proyectos (ABP) se consolidó en los últimos años como una de las estrategias didácticas más utilizadas en las escuelas y en todos los niveles educativos. Así lo describió el profesor Facundo Constantino Feu en diálogo con Nord24: “Es una estrategia de aprendizaje activo, donde el sujeto, el estudiante, tiene un rol importante porque es el que tiene que investigar, planificar, proyectar y concretar una investigación sobre un tema de la materia, por ejemplo, biología, historia, ciencias sociales o lengua y literatura”.
Consultado sobre cómo funciona en la práctica, el docente lo explicó de manera concreta: “La profesora, el profesor imparte una consigna con una temática, los estudiantes tienen que investigar y tienen que hacer un proyecto sobre ese tema que investigaron”. Y mencionó algunos de los proyectos más frecuentes en las aulas: “Hoy se usa mucho el proyecto sobre reciclado, el proyecto sobre prevención de ETS, es decir, de enfermedades de transmisión sexual, o proyectos sobre la tecnología aplicada al ambiente, entre otras”.
Feu señaló que esos trabajos suelen tener su instancia de exposición pública en las ferias de ciencias, aunque advirtió que el producto final es solo la punta del iceberg. “Allí si bien vemos el producto, detrás de todo ese producto terminado hay toda una investigación”, sostuvo, y puso el acento en el rol del docente en ese proceso: “Obviamente esa investigación tiene que ser guiada por el docente a través de consignas, de guías que no le hagan solamente copiar y pegar al estudiante, sino justamente leer de forma crítica, contrastar la información, porque de eso se trata el aprendizaje basado en proyectos”.
En esa línea, el profesor remarcó la diferencia central entre esta metodología y las prácticas tradicionales: “No de un copy y pegue, sino de una búsqueda de información; se investiga, se contrasta, se planifican objetivos, metas, actividades para lograr ciertas metas, obviamente con el acompañamiento del docente”. Por último, destacó el valor de la interdisciplinariedad, cada vez más presente en el nivel secundario y superior: “Tiene que ver justamente con relacionar las distintas disciplinas, por lo que los docentes tienen que planificar juntos”, concluyó.




