La licenciada en Relaciones Laborales y coach laboral Mercedes Romero explicó a Nord24 que la marca personal es “la huella que dejamos en los demás” y que no depende de tener miles de seguidores.
La marca personal se instaló como uno de los temas centrales del mundo laboral y, sin embargo, todavía se la asocia con un malentendido: creer que solo construyen marca quienes tienen miles de seguidores en redes. La licenciada en Relaciones Laborales, coach laboral, Mercedes Romero, despejó la duda en diálogo con Nord24: “¿Es necesario tener miles de seguidores en redes sociales para construir una marca personal? La respuesta es no”. Y explicó: “Nuestra marca personal es la huella que dejamos en los demás, es aquello que las personas recuerdan de nosotros, cómo nos perciben profesionalmente y qué valor asocian con nuestro nombre”.
Según Romero, esa huella se manifiesta en gestos y conductas concretas, mucho antes de que se abra una cuenta profesional. “Cuando alguien piensa en nosotros y dice: ‘Es una persona responsable, siempre cumple con lo que promete, tiene facilidad para resolver problemas, es una buena persona comunicando'”, ilustró. Y amplió: “También hablamos de marca personal cuando pensamos en nuestra manera de trabajar, cómo nos comportamos ante nuevos desafíos, cómo reaccionamos ante situaciones que no salen como esperábamos. Todo eso habla de nuestra marca personal, y esto no empieza cuando abrimos una cuenta de Instagram o LinkedIn, empieza mucho antes”.
Consultada sobre cómo empezar a construirla, la especialista propuso cuatro pasos. “Primero, conociéndonos: es importante identificar qué sabemos hacer, cuáles son nuestras fortalezas, qué experiencia tenemos y qué nos diferencia de otras personas. Segundo, comunicando nuestro valor: no alcanza solamente con tener conocimientos o capacidades, también tenemos que aprender a mostrarlos”, señaló. El tercer punto es la coherencia: “La marca personal no se construye solamente con lo que publicamos, sino también con lo que hacemos. Si decimos que somos responsables, comprometidos o profesionales, nuestras acciones tienen que acompañar ese mensaje”. Y sumó un cuarto consejo: “Entendiendo que no necesitamos compararnos con nadie. Siempre nos estamos comparando y es el terrible error que cometemos. Cada persona tiene su propio recorrido, sus tiempos y sus experiencias. No se trata de copiar lo que hacen otros, sino de encontrar nuestra propia identidad profesional”.
Romero compartió su propia experiencia y dejó un mensaje para los que están en formación. “Cuando creé mi cuenta, mientras esperaba defender mi tesis, nunca imaginé todo lo que me iba a generar ese espacio. Con el tiempo esta comunidad me permitió conectar con empresas, generar vínculos profesionales y acceder a oportunidades laborales”, contó. Y cerró con una invitación directa: “A quienes están estudiando o dando sus primeros pasos profesionales: que no esperen a recibirse, no esperen a tener el título, a tener 15 o 20 años de experiencia o conseguir el trabajo ideal para empezar a construir su marca personal. Empiecen hoy, construyan vínculos y, sobre todo, sean auténticos, nada de estar fingiendo ser alguien que no son”.




