Andrea Acosta contó en Radionord que su hija de 17 años sufrió una fractura maxilar y orbitaria tras ser agredida durante un recreo.
Una adolescente de 17 años fue golpeada durante un recreo en una escuela y sufrió una fractura maxilar superior orbitaria del lado izquierdo, según relató su madre, Andrea Acosta, en diálogo con Radionord. El hecho ocurrió el 10 de septiembre y, de acuerdo con su testimonio, la joven perdió el conocimiento luego de recibir el golpe. “Cae mi hija desmayada al piso y ahí fue cuando le llamaron al vicedirector”, contó Acosta, quien agregó que desde entonces la adolescente padeció fuertes dolores de cabeza y debió ser atendida en distintos centros de salud.
La familia espera ahora la autorización de la obra social Unión Personal para avanzar con la cirugía indicada por los profesionales. “Nos dieron 5 días. Hoy ya hace 14 días que ella está así y estamos esperando la autorización de la obra social para poder operarla lo antes posible”, explicó la madre. Según su relato, la joven presenta dificultades en la visión como consecuencia de la lesión y continúa atravesando un proceso de recuperación física y emocional.
Acosta también cuestionó las medidas adoptadas por la institución educativa y señaló que la adolescente que habría protagonizado la agresión recibió una sanción de tres días. “Le dieron tres días de sanción nada más, mientras que mi hija recién a los 12 días le dieron los deberes”, sostuvo. La madre aseguró además que realizó una denuncia en la Comisaría Quinta y que el expediente habría sido remitido al Juzgado de Menores, aunque indicó que todavía desconoce qué fiscalía quedó a cargo de la investigación.
Acosta explicó que su hija todavía no regresó a clases porque considera que no está preparada para volver al establecimiento. “Psicológicamente ella no está preparada todavía”, afirmó. La joven cuenta con acompañamiento de psicóloga y maestra integradora, según relató su madre, quien además aseguró que recibió mensajes y publicaciones en redes sociales que interpreta como amenazas. La familia aguarda definiciones tanto sobre la intervención médica como sobre las medidas que se adoptarán para garantizar la continuidad educativa y el acompañamiento de la adolescente.




