Pese a las promociones, cuotas y descuentos en efectivo, el consumo mostró señales de debilidad durante el Día del Padre. El ticket promedio alcanzó los $78.986 y la mayoría de las compras se concentró en artículos de menor valor.
La caída de las ventas por el Día del Padre volvió a encender el debate sobre la situación del consumo y el comercio minorista en Argentina. En este contexto, el contador Oscar Acebal consideró que los resultados registrados durante la fecha comercial no representan una sorpresa, ya que responden a una tendencia descendente que se viene consolidando desde hace varios años. En declaraciones a Nord24, sostuvo que la retracción observada no fue superior a la de períodos anteriores y advirtió que todavía no existen señales claras de una recuperación sostenida de la actividad económica.
Al analizar el escenario regional, Acebal destacó que el comercio de frontera enfrenta desafíos particulares vinculados a la creciente competencia de las zonas francas instaladas en países vecinos. En especial, mencionó el caso del free shop de Uruguayana, en Brasil, que atrae a consumidores de Paso de los Libres y de otras localidades correntinas. Según explicó, este fenómeno modifica los hábitos de compra y genera un impacto directo sobre las ventas del comercio local, obligando a repensar estrategias para mejorar la competitividad de la región.
Frente a este panorama, el profesional planteó la necesidad de avanzar en proyectos que permitan aprovechar el potencial económico de la frontera. En ese sentido, resaltó las posibilidades que ofrece el parque industrial de Paso de los Libres y propuso la creación de una zona franca o área de libre comercio destinada a productos importados. A su criterio, una iniciativa de estas características podría atraer inversiones, generar empleo y fortalecer el perfil productivo y exportador de Corrientes.
Más allá de las dificultades que atraviesa el consumo, Acebal se mostró optimista sobre las perspectivas económicas del país. Consideró que Argentina atraviesa una etapa de transición en la que comienzan a surgir oportunidades vinculadas a nuevas inversiones y proyectos estratégicos. Por ello, instó al sector empresarial a observar el escenario con expectativas positivas y a prepararse para un proceso de crecimiento que, aunque gradual, podría consolidarse en los próximos años y generar beneficios para las economías regionales.




