El economista Mario Zvedeñiuk advirtió en Radionord sobre la brecha entre la inflación oficial y el gasto real de las familias en Corrientes. Tras recurrir al endeudamiento para cubrir la canasta básica, el impacto financiero obliga a reducir costos clave en salud y educación.
El economista Mario Zvedeñiuk cuestionó la distancia entre los indicadores económicos oficiales y la realidad cotidiana de las familias, especialmente en Corrientes. En diálogo con Radionord, sostuvo que las mediciones nacionales no siempre reflejan los consumos de cada región y advirtió sobre el impacto del endeudamiento. “La gente lo que vive y siente en su bolsillo es su realidad”, afirmó, y consideró que en el futuro será necesario contar con mediciones económicas más específicas para cada provincia.
En ese contexto, Zvedeñiuk señaló que el uso creciente de las tarjetas de crédito fue una herramienta utilizada por muchas familias para sostener gastos básicos, pero que ahora genera consecuencias financieras. “Tuvo que endeudarse para poder consumir lo mínimo que necesitaba, y ahora viene la consecuencia”, explicó. Según el economista, no se trata de gastos suntuarios, sino de consumos vinculados con las necesidades cotidianas, entre ellos la educación de los hijos.
Uno de los datos que destacó fue el cambio de escuela de alumnos cuyos padres ya no pueden afrontar las cuotas de determinados establecimientos privados. “Este semestre se empezó a dar, en el orden del 5 al 7%, chicos que iban a un colegio privado y cambiaron del privado por el público”, afirmó. También señaló que algunas familias optan por trasladar a sus hijos a instituciones privadas de menor costo. Para Zvedeñiuk, estos cambios no solo tienen un impacto educativo, sino también social y emocional.
El economista advirtió que la reducción de gastos también alcanza a otros sectores de la población, especialmente a los adultos mayores. Como ejemplo, relató que algunas personas solicitan recetas médicas separadas para poder decidir qué medicamentos comprar según sus posibilidades económicas. “El bolsillo de la persona mayor es el que sujeta el éxito de lo que el médico aconseja”, sostuvo. Para Zvedeñiuk, esta situación evidencia cómo las restricciones económicas están condicionando decisiones básicas relacionadas con la educación, la alimentación y la salud.



