El licenciado Víctor Chaín explicó en Nord24 los motivos psicológicos por los que las personas desaparecen sin dar explicaciones.
El fenómeno del ghosting, la desaparición repentina de una persona de una relación sin dar ningún tipo de explicación previa, se ha consolidado como una de las conductas más comunes y dañinas en los vínculos actuales. En declaraciones a Nord24, el psicoanalista y licenciado en Psicología, Víctor Chaín (M.P. 455), abordó esta problemática desde una perspectiva clínica. El especialista advirtió que la sociedad actual está sumergida en la denominada “cultura del descarte”, una dinámica de época que reduce a los seres humanos a la categoría de objetos desechables, donde el otro es utilizado y reemplazado apenas deja de cumplir una función útil, anulando por completo su dignidad.
El licenciado Chaín profundizó en los mecanismos psíquicos inconscientes que movilizan a quienes ejecutan este abandono abrupto. Lejos de ser una simple muestra de indiferencia, el profesional explicó que detrás de estas conductas suele esconderse el dolor no elaborado de haber sufrido un desengaño previo o de haber sido utilizado en el pasado. De este modo, el ghosting funciona como un intento fallido de reparar una herida en la autoestima narcisista: la persona que fue abandonada adopta el rol de abandonadora de forma defensiva para intentar controlar una situación de angustia y sufrimiento que aún permanece irresuelta.
Esta modalidad de ruptura, que lamentablemente se está instalando de forma estructural como una “manera de ser” cotidiana, genera profundas secuelas psicológicas en quienes la padecen debido a la total ausencia de un cierre. Al no haber una palabra o un motivo explícito, la víctima queda atrapada en un laberinto de interrogantes que boicotean su propia valía. Ante este escenario, el psicólogo enfatizó la necesidad urgente de reflexionar colectivamente para frenar la deshumanización de las relaciones e instó a revalorizar la dignidad humana, recordando que los sujetos no son cosas y que los vínculos exigen responsabilidad.




