
Bruno Lovison, director de Defensa Civil de Corrientes, advirtió en diálogo con Radionord sobre el escenario hídrico de los ríos Paraná y Uruguay y señaló que las lluvias registradas durante agosto y septiembre estuvieron por encima de los valores habituales para esta época.
Explicó que las precipitaciones intensas en las altas cuencas mantienen a ambos ríos con niveles medios a altos, aunque aclaró que todavía se encuentran lejos de una situación de alerta.
Lovison destacó que el monitoreo se intensificó debido a la frecuencia de fenómenos puntuales de gran magnitud en las altas cuencas. En ese sentido, indicó que la tendencia podría mantenerse durante octubre y noviembre, con niveles superiores a los habituales y la posibilidad de que se produzcan crecidas extraordinarias si persisten las condiciones actuales.
El funcionario también remarcó la incidencia de las precipitaciones registradas en Brasil y Paraguay sobre las cuencas de los ríos Paraná, Uruguay y Paraguay. Según explicó, Brasil atraviesa episodios de tormentas fuertes y lluvias por encima de lo normal, en un contexto asociado al fenómeno de El Niño. Lovison sostuvo además que los registros del Pacífico muestran temperaturas elevadas, con una tendencia de fortalecimiento del fenómeno durante los próximos meses.
Ante este escenario, Defensa Civil mantiene activo el comando unificado del Gobierno provincial y trabaja junto con municipios y distintos organismos en tareas de prevención, asistencia técnica y ejecución de obras destinadas a reducir riesgos. También se avanzó en la conformación de comités de crisis municipales y en la entrega de información técnica, mientras el Centro de Operaciones de Emergencia (COA) sostiene el monitoreo y la emisión de alertas tempranas.
Lovison consideró que la provincia debe mantenerse preparada para un escenario de lluvias que podría extenderse hasta febrero y que posteriormente podrían presentarse condiciones favorables para inundaciones. Por ello, destacó la importancia de adoptar medidas preventivas y recordó que quienes atravesaron anteriores eventos de gran magnitud, como los de 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016, conocen la importancia de anticiparse a sus posibles efectos.



