Enfermería a domicilio: “El cuidado va más allá de medir la presión; es lo emocional”

En contacto con la Redacción de Nord24, la enfermera especialista en cardiología, docente de la Facultad de Medicina de la UNNE y actual enfermera a domicilio, Noelia Silvina Taborda, relató el exigente camino de su formación y cómo la profesión la marcó a nivel humano.

Noelia Silvina Taborda, enfermera a domicilio. Tema: Como es la atención de pacientes en situaciones de emergencia

Durante la entrevista, la licenciada compartió una de las experiencias más profundas de su carrera, ocurrida mientras realizaba su especialización: el caso de Gastón, un paciente de 35 años con una miocardiopatía dilatada que se encontraba internado a la espera de un trasplante de corazón. Taborda recordó el lazo de contención que forjó con el joven y el duro momento en que debió acompañarlo en la Unidad Coronaria cuando su cuadro se volvió crítico y irreversible. “Le agarré la mano y era como que los dos sabíamos que él estaba mal; vino un sacerdote a hacerle la unción de los enfermos y, cuando rezábamos el Padre Nuestro, él me agarraba re fuerte la mano, sintiendo esa necesidad de vivir que me dejó marcada para siempre”, rememoró con emoción sobre el paciente, quien falleció al día siguiente y a quien ella misma le realizó los cuidados post-mortem antes de asistir a su velatorio.

La profesional explicó que las difíciles condiciones y la alta competitividad que a veces caracterizan a la enfermería institucionalizada, sumadas a su deseo de ejercer tras convertirse en madre de su hija Juana, la impulsaron a volcarse hacia la atención domiciliaria de manera independiente. En este ámbito, donde atiende desde postoperatorios y adultos mayores hasta tratamientos antibióticos estrictos, remarcó que el principal protocolo ante una emergencia en una vivienda es mantener la templanza y coordinar el auxilio externo de inmediato. “El protocolo fundamental es no perder la calma, una virtud muy necesaria que siempre le enseño a mis alumnos; si hay un familiar se le indica que llame al servicio de emergencias dando las descripciones del estado de la persona y se espera interviniendo en el lugar”, detalló sobre el manejo de crisis en el hogar.

Asimismo, al evaluar el impacto de la situación socioeconómica en el actual contexto de asistencia privada, Taboada señaló que la comunidad de la región demuestra un fuerte compromiso solidario cuando se trata de la recuperación de un ser querido, superando las limitaciones materiales para conseguir insumos. Respecto a la infraestructura en las casas, indicó que la mayor dificultad suele ser la falta de mobiliario adecuado, lo que exige del profesional un conocimiento riguroso de la mecánica corporal para movilizar a los pacientes sin comprometer la salud del trabajador. “En base a mi experiencia la gente se colabora entre ellos para tener lo que se les pide porque se lo toman muy en serio; en las casas el gran tema son las camas ortopédicas que muchas veces faltan, y ahí tenés que saber pararte y hacer los movimientos correctos para cuidar el cuerpo”, analizó.

Taborda hizo hincapié en el valor de la “comunicación terapéutica” y la escucha activa como herramientas clínicas capaces de modificar positivamente los parámetros biológicos de los pacientes que asiste. Afirmó que su propia historia familiar, habiendo cuidado a sus padres antes de que fallecieran, moldeó su capacidad de empatizar con quienes transitan la vulnerabilidad de una enfermedad o el aislamiento en sus domicilios. “Hay personas que vienen con la presión muy alta y cuando te ponés a escuchar lo que les pasa, descubrís que se sienten solas o con falta de amor; les tomás la presión de nuevo tras contenerlos y se normalizó sin necesidad de fármacos, por eso hoy se necesita ayudar al alumno a pensar, a comunicarse y a relacionarse para ser un buen enfermero”, concluyó.

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