El Master en Economía Aplicada y egresado de la Universidad Nacional de Asunción dialogó en exclusiva con nord24 y reflejó como se vive el cierre del Ueno Bank y la actualidad del sistema financiero paraguayo.
El colapso de Ueno Bank generó una fuerte conmoción en Paraguay y puso bajo tensión a todo el sistema financiero del vecino país, afectando de manera directa e indirecta a una porción masiva de la población. Jorge Garicoche, Máster en Economía Aplicada y Especialista en macroeconomía, proyectos de inversión y finanzas, analizó la magnitud del problema al señalar la enorme base de usuarios que operaba con la entidad: “Este banco tenía 2,9 millones de clientes; en Paraguay somos seis millones de habitantes, básicamente estamos hablando de la mitad del país que tenía algún tipo de relacionamiento de manera directa con este banco”. Este proceso de bancarización masiva, impulsado por herramientas digitales, provocó que el impacto del cierre repercutiera de inmediato en la economía real y cotidiana de trabajadores independientes y pequeños comerciantes.
A pesar de la gravedad del escenario y de las dificultades que atraviesan sectores vulnerables que operaban con el banco digital, el especialista aclaró que el sistema en su conjunto mantiene solidez y descartó un colapso generalizado. Al respecto, Garicoche remarcó: “En Paraguay no existe un corralito; los medios de pago siguen funcionando, el sistema bancario sigue funcionando y también me atrevo a decir que el sistema bancario sigue siendo muy sólido a pesar de este caso puntual y lamentable”. No obstante, admitió que el circuito económico sufrió un golpe severo debido a la paralización de cuentas de choferes, pequeños locales gastronómicos y prestadores de servicios que operaban a través de la entidad.
En cuanto a la respuesta estatal y la cobertura para los ahorristas, el experto indicó que las normativas vigentes otorgan cierto resguardo a los pequeños depositantes, aunque advirtió sobre los sectores que quedan expuestos. “Hoy el fondo de garantías del Banco Central básicamente da una cobertura casi en su totalidad para lo que tienen estas personas. Estamos hablando de un fondo de garantía que cubre hasta 75 salarios mínimos por cuenta por persona”, explicó. Sin embargo, advirtió que la situación es diferente para otro grupo crítico de acreedores institucionales: “Tenemos un grupo importante de depositantes que tiene que ver con entidades de cajas de jubilaciones y con fondos públicos, que totalizan alrededor de 900 millones de dólares, y esto no está cubierto por el fondo de garantía”.
Finalmente, de cara al futuro de la plaza financiera paraguaya, el economista llamó a la prudencia y a observar cómo evolucionarán las liquidaciones y las normativas en discusión. Garicoche concluyó que resulta apresurado emitir diagnósticos cerrados sobre la resolución definitiva de los bonos emitidos en el exterior o el pago a los grandes inversores: “Creo que hay que ir observando cómo avanzan las cosas para tener un panorama más claro de esa situación; los inversores, por supuesto, como en cualquier lugar del mundo, se van ubicando ya un poco al final de la lista”.




