El ministro José Irigoyen destacó que el Instituto Correntino de Abordaje Problemático (ICAP) busca fortalecer el abordaje de los consumos problemáticos en Corrientes mediante una estrategia provincial integrada.
El ministro de Desarrollo Social de Corrientes, José Irigoyen, encabezó la presentación del Instituto Correntino de Abordaje y Prevención de Consumos Problemáticos (ICAP) y sostuvo que la problemática no puede reducirse a estadísticas, sino que implica “familias que sufren, padres que no saben cómo ayudar a sus hijos y jóvenes que sienten que perdieron oportunidades”. En ese marco, planteó una pregunta central para la gestión: “¿Estamos haciendo todo lo necesario para llegar a tiempo?”.
Irigoyen remarcó que la creación del ICAP es el resultado de un proceso que “empezó hace mucho tiempo” y que involucra a distintos actores sociales que ya vienen trabajando en la temática, como familias, docentes, profesionales de la salud, trabajadores sociales, iglesias, clubes, organizaciones comunitarias y municipios. En ese sentido, afirmó que los consumos problemáticos “no son un problema individual”, sino una realidad compleja que atraviesa a toda la sociedad y deja detrás historias de dolor y vínculos deteriorados.
El funcionario explicó que el nuevo instituto no busca sumar estructuras burocráticas, sino ordenar y articular el trabajo existente para construir una estrategia provincial unificada de prevención, acompañamiento, tratamiento e inclusión social. “Las personas cambian cuando vuelven a encontrar una razón para seguir adelante”, sostuvo, al remarcar la importancia de la escucha, el acompañamiento y la intervención temprana como ejes centrales de la política pública.
Asimismo, Irigoyen anunció la creación de un observatorio provincial de consumos problemáticos en conjunto con la Universidad Nacional del Nordeste, junto con un consejo consultivo que evaluará objetivos y resultados de las políticas implementadas. Finalmente, subrayó que el abordaje requiere información precisa y trabajo coordinado entre Estado y sociedad civil: “El Estado tiene una responsabilidad indelegable, pero solo no alcanza; necesitamos a las familias, escuelas, iglesias, clubes y organizaciones sociales”, concluyó.




