La coordinadora Giselle López Manzur explicó que el ICAP busca fortalecer el abordaje de los consumos problemáticos en Corrientes mediante la articulación de organismos provinciales, universidades y organizaciones sociales.
La coordinadora de Abordaje Integral de Consumos Problemáticos, Giselle López Manzur, brindó declaraciones a Radionord en el marco de la presentación del Instituto Correntino de Abordaje y Prevención de Consumos Problemáticos (ICAP), una nueva herramienta provincial destinada a fortalecer las políticas públicas en la materia. La funcionaria señaló que el consumo problemático es una problemática que “atraviesa a toda la sociedad” y que impacta en familias, vínculos, escuelas, barrios e instituciones religiosas, sin distinción de clase social.
En ese sentido, López Manzur remarcó que se trata de una situación compleja que puede afectar a cualquier familia, incluso en sectores profesionales o de la salud, y advirtió sobre la necesidad de dejar atrás la estigmatización. “Esta problemática nos atraviesa a todos”, afirmó, al tiempo que subrayó que el abordaje debe ser integral y con participación de toda la provincia, incluyendo organizaciones sociales, iglesias y equipos técnicos que ya trabajan en el territorio.
La funcionaria explicó que el ICAP nace con el objetivo de articular y fortalecer lo existente, sin reemplazar ni cerrar dispositivos actuales, sino integrando y conectando recursos. En esa línea, destacó la importancia del trabajo conjunto entre los ministerios de Desarrollo Social, Salud Pública y Coordinación y Planificación, junto con universidades, municipios y legisladores, con el fin de unificar criterios y establecer una dirección común en las políticas de prevención, atención y acompañamiento. Finalmente, López Manzur adelantó la creación de un observatorio provincial en convenio con la Universidad de la Cuenca del Plata y la Universidad Nacional del Nordeste, que permitirá trabajar con datos, estadísticas e indicadores para el diseño de políticas públicas. También anunció la conformación de un Consejo Consultivo integrado por organizaciones sociales, iglesias y universidades, al que definió como clave para garantizar una mirada amplia y participativa frente a una problemática que, según sostuvo, “demanda una respuesta colectiva y sostenida en el tiempo”.




