Durante el juicio por la desaparición de Loan Peña, María Victoria Caillava declaró sobre las horas posteriores a la desaparición del niño y describió la búsqueda que realizó junto a su esposo, los llamados que hizo y su posterior traslado al hospital.
En su declaración, María Victoria Caillava aseguró que, después de llegar a la casa de la abuela Catalina, decidió salir a buscar a Loan junto a su esposo. “Acompáñame a buscar en el monte en frente donde se había perdido Loan”, relató que le dijo, antes de comenzar a recorrer el lugar. Según su testimonio, ingresaron al monte, atravesaron alambrados y revisaron distintos sectores, mientras llamaban al niño. También contó que durante la búsqueda se comunicó con el oficial Torres porque la Policía todavía no había llegado: “Por favor, vengan porque a las 6 ya entra el sol”.
Caillava sostuvo que permaneció durante aproximadamente una hora y media recorriendo la zona y que luego regresó hacia el sector de la casa de Catalina. En ese momento, según relató, observó la llegada de Antonio Benítez, quien se encontraba transpirado y sin remera. “Me voy a cargar nafta y a traer linterna”, recordó que le dijo Benítez a Laudelina Peña antes de retirarse en su moto. Más tarde, Caillava afirmó que continuó la búsqueda junto a Camila Núñez en los alrededores de una laguna ubicada detrás de la casa de Catalina y que incluso utilizó la luz de su celular para revisar distintos lugares.
La mujer también declaró que, cerca del anochecer, recibió un llamado de su hijo, quien le informó que ya sabía sobre la desaparición de Loan y que otros jóvenes se preparaban para sumarse a la búsqueda. “Entrego todo y me voy con los muchachos”, aseguró que le manifestó su hijo, quien se encontraba trabajando antes de dirigirse al campo. Caillava relató que después regresó junto a su esposo al playón de la casa de Catalina, donde permanecieron esperando novedades junto a familiares, policías y bomberos. “Nos quedamos ahí, nosotros ya no salimos más a buscar”, afirmó.
Caillava explicó que alrededor de las 22:20 o 22:30 decidió retirarse del lugar porque había comenzado a sentirse mal y tenía tos. “Por favor, vamos y llevame al hospital, me voy a inyectar algo para la tos”, contó que le pidió a su marido. Según su relato, ambos fueron directamente al hospital, donde fue atendida por una enfermera conocida. Allí, mientras hablaban sobre la desaparición de Loan, recibió atención por la tos y, de acuerdo con su declaración, la doctora del hospital habría recordado que la había escuchado toser durante la búsqueda en el campo.




