En diálogo con Radionord, Alberto Medina Mendez, consultor estratégico y analista político, defendió el rumbo económico del Gobierno de Javier Milei, reconoció que existen “dolores” y sostuvo que las decisiones económicas implican consecuencias.
Medina Méndez defendió la orientación del programa económico y cuestionó la idea de que las dificultades actuales impliquen necesariamente un cambio de rumbo. “Yo creo que Argentina está yendo por el rumbo adecuado. ¿Hay dolores? Hay dolores, por supuesto que sí”, afirmó. En ese sentido, comparó las medidas económicas con un tratamiento que puede generar consecuencias y sostuvo: “Las decisiones implican ir por acá, lo cual implica no ir por acá”.
Durante la entrevista también se abordó la situación de la infraestructura vial y el uso de los recursos provenientes del impuesto a los combustibles. Frente al planteo sobre una eventual reasignación de esos fondos para el mantenimiento de rutas, Medina Méndez respondió que cualquier decisión debe contemplar el impacto sobre las cuentas públicas. “No hay magia en esto. Es muy fácil decir: ‘Ah, yo gastaría acá, acá y acá’, y después decir: ‘Ah, no sé, problema del otro’”, señaló.
El intercambio incluyó además un contrapunto sobre las políticas destinadas a las personas con discapacidad y el impacto social del ajuste. Ante el planteo de que el equilibrio fiscal no debería sostenerse a costa de sectores vulnerables, Medina Méndez sostuvo: “También es a costa de la gente pobre cuando tenés 200% de inflación”. A su vez, cuestionó utilizar una problemática específica para evaluar todo el programa económico y afirmó que hacerlo de esa manera “me parece un golpe bajo”.
El analista volvió a defender el equilibrio de las cuentas públicas como eje de la política económica y planteó que el Congreso debe discutir de dónde salen los recursos para financiar nuevas partidas. “El rey, el equilibrio fiscal es el rey porque ninguna sociedad seria del planeta funciona con déficit fiscal”, afirmó. El entrevistador cuestionó esa postura y respondió: “Te lo puedo discutir”, en un intercambio que expuso distintas posiciones sobre las prioridades del gasto público y el rumbo económico.




