Modelo tradicional: El peligro de las aulas superiores estructuralistas

El docente Facundo Constantino advierte que el abandono de la investigación y la formación continua en los institutos superiores consolida un modelo pedagógico tradicionalista.

La formación de los profesionales de la educación en el nivel superior atraviesa un punto crítico debido a un profundo estancamiento pedagógico y a la falta de estudios específicos sobre su realidad actual. Así lo advirtió el docente Facundo Constantino a Nord24, quien encendió las alarmas sobre el vacío de datos y de políticas públicas orientadas de forma exclusiva a este sector. El educador explicó que, a diferencia de lo que ocurre en los niveles inicial, primario y secundario, los organismos oficiales no se ocupan de analizar el contexto en el que se desarrollan los profesorados, una omisión preocupante ya que las carencias del nivel superior repercuten directamente en todo el sistema obligatorio argentino.

En este sentido, Constantino recordó que la Ley de Educación Superior N° 24.521, vigente desde 1995, exige que los Institutos Superiores de Formación Docente (ISFD) cumplan con tres funciones esenciales: la formación inicial, la formación continua y la investigación. Sin embargo, denunció que en el plano real y contextual de las provincias y distritos, estas dos últimas tareas están prácticamente abandonadas. Para el especialista, reactivar la investigación es fundamental para entender cómo aprenden los futuros profesionales, mientras que descuidar la formación continua congela la posibilidad de perfeccionar a quienes ya se encuentran frente al aula.

Esta parálisis formativa frena la correcta implementación de normativas nacionales obligatorias y transversales que demandan una actualización urgente. Según el docente, hoy existe una preocupante falta de abordaje crítico en los profesorados respecto a áreas clave como la Educación Ambiental, las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) —donde falta un uso productivo más allá de la conectividad— y la Educación Sexual Integral (ESI). Al dejar de lado la investigación y la actualización permanente en estas materias, se evidencia una severa desconexión entre las leyes vigentes y la preparación real que reciben los educadores.

El panorama se complejiza al observar que la mayoría de las propuestas áulicas en el nivel superior siguen respondiendo a un corte tradicionalista y estructuralista que no reconoce al estudiante como un sujeto crítico o productor de sentidos. Esta rigidez metodológica genera un efecto dominó perjudicial, ya que los futuros docentes terminan replicando de forma automática esas mismas limitaciones y estrategias obsoletas al ejercer en las escuelas. Por ello, la advertencia de Constantino remarca la necesidad urgente de reformular el rol de los institutos de formación para evitar que el sistema educativo continúe arrastrando fallas estructurales desde su propia raíz.

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