Padre Javier Romero: “Pese al desánimo y la pobreza, la fe renueva la esperanza de la gente”

En el marco de las festividades patronales, el párroco de La Merced compartió su mirada sobre el impacto de la crisis social en Corrientes. En diálogo con Radionord, remarcó la importancia del trabajo comunitario para brindar alimento a los feligreses y advirtió sobre la tristeza y preocupación que observa en las familias.

En el marco de los festejos patronales de la Iglesia Nuestra Señora de La Merced en la ciudad de Corrientes, el cura párroco Javier Romero brindó una entrevista en Radionord donde abordó la delicada coyuntura socioeconómica que atraviesa la comunidad. Frente al complejo escenario social y las expectativas por los índices de pobreza, el sacerdote describió el panorama cotidiano de la parroquia, señalando que los fieles se acercan no solo a expresar su gratitud, sino a pedir por salud, trabajo y el alimento básico. Para dar respuesta a esta necesidad, la parroquia sostiene una activa red de contención comunitaria que brinda desayunos, almuerzos y meriendas gracias a donaciones y al trabajo voluntario de la feligresía.

Durante la conversación radial, el presbítero expresó su profunda preocupación ante el incremento de las necesidades materiales y el impacto del contexto en la dignidad humana. Romero advirtió sobre el notable desánimo, desgano y angustia que se percibe en los rostros de las personas que acuden al santuario sin posibilidades o sin el plato de comida en la mesa. Asimismo, reveló que entre los pedidos más reiterados durante las confesiones y oraciones se destaca la intercesión por los hijos, reflejando el estado de incertidumbre de padres y madres de distintas edades ante el panorama actual.

Pese a este contexto desolador, el titular de la parroquia de La Merced enfatizó que la devoción mariana actúa como un pilar fundamental para renovar las fuerzas de la comunidad. Romero resaltó la vigencia de la fe heredada de las anteriores generaciones, destacando cómo los feligreses encuentran en el santuario un espacio de consuelo y certeza de que la situación puede mejorar mediante la responsabilidad colectiva y la ayuda mutua. En sus palabras a la emisora, reafirmó la importancia de acompañar espiritualmente y con acciones concretas a quienes atraviesan momentos difíciles.

El párroco hizo un llamado a la responsabilidad social de cada sector para enfrentar la crisis y construir una comunidad más justa. Subrayó que el templo continúa siendo un lugar de refugio donde las personas no solo encuentran contención afectiva y material, sino también la fortaleza necesaria para regresar a sus hogares con la esperanza reavivada. De este modo, la festividad patronal se consolidó como un espacio de profunda espiritualidad y compromiso cívico en la capital correntina.

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