La pantalla del Espacio Mariño volverá a encenderse este lunes 21 de septiembre, a las 21, en Santa Fe 847, con “Padre, madre, hermana, hermano” (“Father Mother Sister Brother”), la película número 14 del realizador estadounidense Jim Jarmusch.
El director construyó en esta oportunidad una comedia dramática dividida en tres historias sobre padres, hijos y hermanos. Son encuentros familiares aparentemente cotidianos atravesados por silencios, distancias, afectos y, fundamentalmente, por todo aquello que sus protagonistas nunca terminaron de decirse.
La película obtuvo el León de Oro a la Mejor Película en el Festival Internacional de Cine de Venecia de 2025, el reconocimiento más importante conseguido hasta ahora por Jarmusch en su extensa trayectoria.
La primera historia presenta a dos hermanos, interpretados por Adam Driver y Mayim Bialik, que regresan a la casa de su padre, encarnado por Tom Waits, después de mucho tiempo sin verlo.
El segundo segmento cambia de familia y de dinámica. Charlotte Rampling interpreta a una madre que espera la visita de sus dos hijas, encarnadas por Cate Blanchett y Vicky Krieps, para uno de esos encuentros que realizan apenas una vez al año.
Finalmente, Indya Moore y Luka Sabbat interpretan a dos hermanos que regresan por última vez al departamento donde crecieron después de la inesperada muerte de sus padres.
Son tres relatos independientes unidos por una misma pregunta: ¿qué distancia puede existir entre las personas que, en teoría, deberían ser las más cercanas?
Jarmusch evita las grandes explosiones dramáticas. Busca, en cambio, los pequeños gestos, las conversaciones incómodas, los silencios y ese humor que aparece cuando nadie parece estar intentando provocar una carcajada.
La elección tampoco resulta casual por el nombre detrás de la cámara.
Jim Jarmusch es una de las figuras fundamentales del cine independiente estadounidense surgido en los años 80. A lo largo de más de cuatro décadas construyó una filmografía deliberadamente alejada de las fórmulas tradicionales de Hollywood, con títulos como Stranger Than Paradise, Down by Law, Mystery Train, Dead Man, Ghost Dog, Broken Flowers, Only Lovers Left Alive y Paterson.
La función del lunes también permite volver la mirada hacia una historia cultural que se construye silenciosamente en Corrientes.
Durante más de diez años, Moncho Díaz Colodrero sostuvo el Cine Debate Espacio Mariño con una premisa sencilla pero cada vez menos frecuente: la película es el comienzo de la conversación y no necesariamente su final.
Por esa pantalla fueron pasando cinematografías, autores, épocas y estilos diferentes. Algunas películas conocidas; otras prácticamente imposibles de encontrar dentro del circuito habitual. El denominador común fue la búsqueda de obras capaces de despertar curiosidad.
La tarea de Díaz Colodrero no se limita, por eso, a proyectar películas. Como programador, construye una selección y propone un recorrido. Cada función funciona también como una invitación a descubrir realizadores, contextos y maneras diferentes de narrar.
Después llega el otro componente fundamental: la palabra.
Porque el nombre del ciclo explica buena parte de su esencia. Allí el público puede quedarse después de la proyección para intercambiar interpretaciones, disentir, encontrar detalles que habían pasado inadvertidos y escuchar otras lecturas sobre una misma obra.
En una ciudad donde las alternativas para acceder colectivamente al cine de autor son limitadas, la continuidad adquirió un valor propio.
Este lunes, desde las 21, volverá a repetirse. Las luces bajarán en Espacio Mariño, Santa Fe 847, comenzará una película y un pequeño grupo de espectadores compartirá durante algunas horas una experiencia que difícilmente pueda reproducirse mirando individualmente una pantalla.
Esta vez será Jim Jarmusch quien proporcione las preguntas.
Y detrás de esa pantalla continuará estando Juan Ramón “Moncho” Díaz Colodrero, el hombre que desde hace más de una década insiste en que Corrientes tenga un lugar donde el cine no solamente se mire: también se piense, se discuta y se comparta.




