
Eduardo Robinson, economista. sostuvo en contacto con Nord24 que el principal desafío del Gobierno de Javier Milei para la segunda mitad del año será consolidar la estabilidad macroeconómica sin descuidar la recuperación de la economía real.
Si bien destacó que la inflación mostró una marcada desaceleración durante los últimos meses, recordó que Argentina aún arrastra un problema estructural de varias décadas.
Robinson señaló que la estrategia oficial de alcanzar el equilibrio fiscal y limitar la emisión monetaria ha contribuido a reducir el ritmo de aumento de los precios. Sin embargo, afirmó que todavía falta impulsar políticas que fortalezcan el aparato productivo, ya que, más allá del buen desempeño de sectores como el agro, la minería y la energía, otras actividades continúan mostrando debilidad y son justamente las que generan la mayor parte del empleo.
Respecto del escenario financiero, el economista consideró que el tipo de cambio debería mantenerse relativamente estable, pese a la volatilidad observada en las últimas semanas. Atribuyó esos movimientos a una mayor demanda puntual de dólares y estimó que no existen condiciones para una fuerte suba de la cotización en el corto plazo.
En relación con la inflación, Robinson afirmó que la tendencia descendente podría mantenerse durante el segundo semestre, aunque advirtió que la denominada “inflación inercial” continúa dificultando una reducción más acelerada. Explicó que los aumentos periódicos en combustibles, servicios públicos, alquileres, expensas y otros rubros mantienen una presión constante sobre el índice de precios, afectando la recuperación del poder adquisitivo y sosteniendo tasas de interés elevadas que limitan el consumo y el acceso al crédito.
Finalmente, el economista consideró prematuro proyectar el escenario electoral del próximo año y sostuvo que la evolución económica seguirá dependiendo de la dinámica mensual. No obstante, se mostró optimista respecto de la evolución de la inflación y estimó que el segundo semestre será más favorable que la primera parte del año en materia de estabilidad de precios.



