La Cuenca Neuquina ya produce 900.000 barriles diarios de crudo y 160 millones de metros cúbicos de gas, con el 67 % del petróleo y el 60 % del gas natural del país.
El contador Oscar Acebal, MP 296, analizó en diálogo con Nord24 una investigación periodística publicada por la editora Sociedad Diamante, centrada en cómo seis mega obras están transformando la matriz energética argentina. El profesional rescató el potencial de Vaca Muerta no solo como una “enorme e increíble maravilla”, sino como una verdadera máquina generadora de dólares para un país que sigue necesitándolos. Acebal destacó que inversiones de distintos actores mundiales ya suman miles de millones de dólares destinados a desarrollar una vasta red de ductos de petróleo y gas, sumada a terminales y puertos para la exportación, lo que consolida a la Argentina como miembro del club exclusivo de productores de crudos y gas en un escenario global marcado por la tensión entre Estados Unidos e Irán.
El especialista citó datos concretos para graficar la dimensión del boom energético en Vaca Muerta: la Cuenca Neuquina explica hoy el 67 % de la producción de petróleo y el 60 % del gas natural del país, con aproximadamente 900.000 barriles diarios de crudo y 160 millones de metros cúbicos por día de gas. Frente a un consumo interno que ronda los 500.000 barriles, todo el excedente se destina a la exportación. “Es una cifra soñada, es una cifra que no estaba en ninguna expectativa argentina en los últimos años del siglo pasado”, remarcó Acebal, aunque advirtió que el gran limitante para escalar esa producción sigue siendo la disponibilidad de ductos suficientes para transportar semejante volumen al exterior.
En ese sentido, detalló que grandes inversiones internacionales ya están materializándose en el territorio nacional. Entre los protagonistas mencionó a la petrolera nacional YPF, a Pampa Energía y al gigante mundial Chevron, que el año pasado adquirió la compañía local Dapsa, una de las principales propietarias de terminales marítimas en el complejo de Zárate-Campana. Acebal fue enfático al señalar que “no hemos tomado aún ninguna dimensión racional en la Argentina de lo que significa este volumen de dólares: son miles de millones que ingresarán a las cuentas argentinas”, en un movimiento que modificará de manera estructural la economía local y redefinirá el rol del país en el mercado energético regional.
El contador adelantó que este fenómeno obligará a mirar con precisión indicadores clave como el balance del Banco Central, la situación del Tesoro Nacional y la balanza comercial, es decir, el juego entre importaciones y exportaciones. La revolución energética iniciada por Vaca Muerta y las mega obras de infraestructura apenas comienza a mostrar su impacto real en las cuentas públicas y el desarrollo productivo del país. “Para otros artículos, para otras ponencias, podremos ir ampliando”, concluyó Acebal, dejando en claro que el crecimiento de la producción de petróleo y gas en la Cuenca Neuquina marcará un antes y un después en la historia económica argentina.




