Mercedes Romero, licenciada en Relaciones Laborales, analizó para Nord24 el rol de la IA en el trabajo y las cinco competencias humanas necesarias para potenciar su uso.
En declaraciones a Nord24, la licenciada en Relaciones Laborales y creadora de MRC Recursos Humanos, Mercedes Romero, profundizó sobre el rol de la inteligencia artificial en el mercado laboral actual. “Aprender a usar la inteligencia artificial ya no es una ventaja competitiva. Poco a poco se está convirtiendo en una habilidad básica, como en su momento lo fue aprender a usar una computadora o un correo electrónico”, señaló la especialista, al tiempo que destacó que cada vez más empresas incorporan estas herramientas para agilizar procesos, automatizar tareas repetitivas y ayudar a sus equipos a trabajar de manera más eficiente.
Sin embargo, Romero aclaró que la verdadera diferencia no la marca la herramienta, sino la persona que está detrás de ella. “La inteligencia artificial puede generar respuestas en segundos, pero necesita a alguien que le haga las preguntas correctas, analice la información y decida qué sirve y qué no”, afirmó. Según la experta, es precisamente ahí donde aparecen las competencias humanas que hoy cobran más valor que nunca, y que se concretan en cinco habilidades clave: la comunicación, la creatividad, el criterio, la curiosidad y el coraje.
La especialista desglosó por qué cada una de estas capacidades resulta insustituible. “Saber escuchar, hacer buenas preguntas, expresar ideas con claridad y generar vínculos sigue siendo algo profundamente humano”, dijo sobre la comunicación; agregó que la creatividad surge cuando “las personas conectamos experiencia, observamos y pensamos diferente”, mientras que el criterio resulta esencial porque “no todo lo que genera una inteligencia artificial es correcto o adecuado”. Asimismo, destacó la curiosidad como “el motor del aprendizaje continuo” y el coraje como la capacidad de “salir de la zona de confort, de aprender algo nuevo, de asumir desafíos y también para equivocarse, porque detrás de cada aprendizaje hay intentos y errores y mejoras también”.
Frente a este panorama, la profesional lanzó una invitación tanto para quienes buscan empleo como para quienes ya trabajan en una organización: “incorporar la inteligencia artificial como una aliada y no como una amenaza”. La licenciada enfatizó que “no se trata de competir contra la tecnología, se trata de potenciar nuestras capacidades con ella”, y concluyó que “el futuro será de aquellas personas que quieran aprender a trabajar junto a ellas, aportando aquello que ninguna tecnología puede reemplazar, que es nuestra capacidad de pensar, de crear, conectar con otros y tomar decisiones con criterio”.




