El director y coreógrafo habló en Radionord sobre su salida de la comparsa Arandú Beleza, luego de dos años de trabajo al frente del equipo artístico. Cuestionó la demora en la definición, aseguró que se enteró de que habían ofrecido su puesto a uno de sus asistentes y sostuvo que la manera en que se manejó la situación le generó “mucho dolor”.
El reconocido profesional, que estuvo al frente de la dirección artística de la comparsa durante las ediciones 2025 y 2026, contó en diálogo con Radionord cómo se desarrolló el proceso que terminó con su salida y cuestionó principalmente las formas utilizadas durante la definición.
Lejos de plantear su salida únicamente desde lo personal, Pedemonte aseguró que decidió hablar públicamente porque considera que lo ocurrido puede servir para revisar algunas prácticas dentro del carnaval y mejorar las condiciones de trabajo de los profesionales que participan de la fiesta.
“Lo positivo que puedo rescatar es que esto aporte algo a cómo funciona nuestro carnaval. Muchas veces hablamos de que el carnaval es lo que uno ve, pero también es lo de atrás, lo que uno no ve”, explicó.
En ese sentido, sostuvo que cuando una institución pretende alcanzar los primeros lugares de una competencia también debe prestar atención a la manera en que trabaja internamente.
“Cuando uno quiere ser número uno, tanto en la vida como en una competencia, se tiene que comportar como tal. Si uno busca determinado lugar, tiene que dar el ejemplo y, sobre todo, cuando uno lidera equipos, debería comportarse como tal. Después los resultados se ven, pero hay que empezar por casa”, manifestó.
Una continuidad que parecía encaminada
Pedemonte relató que las primeras conversaciones con la comisión directiva de Arandú Beleza comenzaron en abril. Según explicó, en ese momento existía predisposición para continuar trabajando durante una nueva edición.
“Habíamos tenido unas primeras charlas con comisión allá por abril, donde habíamos quedado en charlar y había ganas de continuar”, recordó.
Sin embargo, con el paso de los meses la conversación quedó en suspenso. Mientras tanto, el director artístico comenzó a desarrollar otros compromisos profesionales en Buenos Aires y la definición sobre el carnaval pasó a un segundo plano.
En julio recibió finalmente el pedido de mantener una reunión virtual con autoridades de la comparsa. Según contó, en ese encuentro le preguntaron si quería continuar y le solicitaron que presentara una propuesta artística para la nueva edición.
“Terminamos esa charla con la idea de que yo presentara mi propuesta para este año. Nada me daba el indicio de que querían un cambio”, señaló.
También recordó que durante aquella conversación le realizaron preguntas específicas sobre sus asistentes, Federico Feminiani y Velázquez, algo que en ese momento le llamó la atención.
El episodio que cambió su decisión
Mientras preparaba la propuesta, Pedemonte aseguró que recibió una información que modificó completamente su postura: según le comunicaron, desde la comparsa habían ofrecido su puesto a uno de sus propios asistentes.
“Me llega la información de que habían ofrecido mi puesto a uno de mis asistentes. Obviamente me pareció totalmente de mal gusto”, relató.
El director artístico sostuvo que primero prefirió no creerlo, porque consideraba que ese tipo de manejo no formaba parte de su manera de trabajar.
“Eso no se hace. Por lo menos en mi ecosistema no. Yo tengo otros manejos y otra forma de trabajar”, afirmó.
Luego, según su relato, consultó sobre la situación y recibió una respuesta que confirmó que efectivamente se estaban buscando otras propuestas.
“Yo tenía otros códigos. En estos más de 20 años que me vengo formando y trabajando siempre me moví con respeto. Cuando me llega esa información, hago la pregunta y me devuelven esa respuesta”, explicó.
Pedemonte remarcó que no cuestiona que una institución decida cambiar de profesional. Lo que cuestionó fueron las formas y, particularmente, que mientras se mantenían conversaciones con él se avanzara paralelamente con otras alternativas.
“Cada institución, cada persona, cada cual se maneja como se le cante, hablando en crudo. Yo no tengo problema con que cada cual elija con quién trabajar. Pero en mi ecosistema tengo otros manejos”, sostuvo.
Una propuesta presentada “con otra mirada”
El episodio incluso llevó a Pedemonte a evaluar la posibilidad de no presentar su propuesta para 2027. Sin embargo, ante un nuevo pedido de las autoridades, decidió hacerlo.
“Mi idea era no presentar mi propuesta. Lo pensé, lo recontrapensé, lo hablé con mi pareja y me llega nuevamente el mensaje de que por favor podía presentarla. Entonces dije: ‘OK, voy a presentar mi propuesta’”, contó.
Pero reconoció que, a partir de lo ocurrido, la propuesta fue completamente diferente de la que originalmente tenía prevista.
“Obviamente, a partir de esa situación mi propuesta fue totalmente distinta a la que iba a ser previa a esa información”, explicó.
Entre otras cuestiones, modificó el presupuesto y las condiciones de trabajo y pago. Incluso planteó aspectos que consideraba necesarios para delimitar las responsabilidades del director artístico.
“Si voy a trabajar casi con el enemigo y me tengo que cuidar por todos lados…”, expresó, utilizando una frase con la que buscó graficar cómo había cambiado su percepción de la relación profesional.
Finalmente, la propuesta fue enviada y desde Arandú Beleza le solicitaron algunas modificaciones en la modalidad de pago. Pedemonte aceptó adaptarse y comenzó a realizar los ajustes necesarios.
Sin embargo, días después recibió la comunicación de que su propuesta no había sido aprobada.
“Por WhatsApp se me avisa que no fue aprobada la propuesta y que gracias por todo, que fue un honor y listo”, relató.
Consultado sobre la manera en que fue comunicado, reconoció que la situación le resultó fría, aunque aclaró que para entonces ya se encontraba profundamente molesto por todo el proceso.
“En ese contexto, después de cómo se venían dando las cosas, me sentí sumamente ofendido con cómo se venía dando”, afirmó.
Para el profesional, uno de los principales problemas fue el tiempo que demandó la definición.
“No creí ser merecedor de ese destrato, esa frialdad”, sostuvo.
Y puso como ejemplo una cuestión que, según contó, había ocurrido durante su trabajo en Arandú: la necesidad de gestionar personalmente el lugar de ensayo.
Recordó que el 7 de enero de 2026 llegó para comenzar el trabajo y todavía no contaba con un espacio para ensayar el espectáculo. Finalmente consiguió nuevamente el respaldo del Albergue Deportivo, al que agradeció públicamente.
“Me acuerdo que tuvimos el lugar de ensayo para el show. Yo poniendo la cara, mi nombre, mi responsabilidad”, relató.
Del director artístico a pintar favelas el día del debut
Pedemonte también describió el nivel de involucramiento que tuvo durante la última edición. Aseguró que, más allá de las funciones específicas de su cargo, terminó ocupándose de tareas que consideraba que excedían sus responsabilidades.
Como ejemplo, recordó el propio día del debut de Arandú Beleza.
“El día del debut del show de Arandú de este año yo estaba en el anfiteatro pintando favelas, con mi equipo de trabajo y gente que amorosamente mi equipo trajo de afuera. Estábamos con pintura que yo traje, con cosas que yo donaba de mi bolsillo”, contó.
Según explicó, eran aproximadamente las 18 cuando se encontraba realizando esa tarea, pese a que debía estar concentrado en otros aspectos del espectáculo.
“Yo tenía que ocuparme de otras cosas, pero también fui entendiendo que era un poco así en las aguas donde me estaba moviendo. Entonces, sobre la marcha, iba tratando de solucionar cuestiones”, relató.
El profesional destacó además que durante el proceso llegó a atravesar un problema de salud que terminó con una internación y una operación de apéndice.
“Terminé operándome del apéndice en pleno proceso”, recordó.
Pese a todas esas dificultades, aseguró que su objetivo siempre fue sacar adelante el espectáculo.
“Yo el show lo iba a sacar como sea, como de lugar, porque yo soy así”, manifestó.
“Arandú creció y espero haber aportado”
Pedemonte también valoró los resultados obtenidos durante sus dos años de trabajo y consideró que Arandú Beleza experimentó un crecimiento artístico.
“Arandú, sin duda, en estos últimos años creció. Ojalá haya aportado desde mi lugar un camino y una forma de marcar mi forma de trabajar”, expresó.
Destacó además que, al finalizar el carnaval, recibió comentarios positivos de dirigentes y espectadores sobre el espectáculo.
“Me quedo con la gente, con los comentarios hermosos. Entraba a las publicaciones y eran todos buenos”, recordó.
Para el director artístico, ese reconocimiento fue una de las cuestiones que le permitieron cerrar el ciclo con una mirada positiva sobre su trabajo.
La demora, el punto que más cuestiona
Más allá de la decisión de no renovarle el vínculo, Pedemonte insistió en que lo que más le dolió fue la demora en la definición.
“No está en discusión que cada cual elija con quién trabajar. Eso está perfecto. Todos somos libres”, remarcó.
Sin embargo, consideró que la institución debería haberle comunicado antes si estaba evaluando otras alternativas.
“Si no vas a tomar en cuenta a alguien, tenés que decirle rápido: ‘Mirá, no te vamos a tomar en cuenta’. Somos todos profesionales y nadie está obligado a nada”, afirmó.
En su visión, mantener abierta una negociación durante meses puede terminar perjudicando al profesional, porque le impide organizar su agenda y buscar otras oportunidades.
“Al demorar tanto y especular tanto, me dejás afuera de la posibilidad de negociar con otros”, explicó.
Y agregó: “Si termino un trabajo con vos y está todo bien, ¿por qué voy a ir a hablar con otra comparsa si se supone que venimos construyendo un camino?”.
Pedemonte sostuvo que algo de esa incertidumbre incluso tuvo consecuencias en otros proyectos profesionales que estaba evaluando en Buenos Aires.
“Algo tuve que resignar ahí, porque las charlas avanzaron”, contó.
La pregunta sobre el nuevo equipo
Durante la entrevista también fue consultado sobre si tenía sospechas respecto de quiénes pudieron haber impulsado el cambio de dirección artística.
Pedemonte fue prudente y evitó señalar nombres.
“No lo sé. No sé y creo que nunca lo voy a saber”, respondió.
Sí sostuvo que, según la información que había recibido, el nuevo equipo artístico prácticamente ya estaba definido antes de que él fuera convocado para presentar su propuesta.
“Ese equipo ya estaba casi, por decirte, cocinado de antes. Yo tenía los nombres ya y me habían llegado”, aseguró.
Para el profesional, esa situación es precisamente la que genera mayor interrogante: si la decisión estaba encaminada, no comprende por qué se mantuvieron conversaciones con él durante tanto tiempo.
“¿Para qué hablarte y consultarte? No lo sé”, planteó.
Una crítica a los códigos profesionales
Uno de los puntos más fuertes de sus declaraciones estuvo relacionado con el ofrecimiento de su puesto a uno de sus asistentes.
Pedemonte consideró que esa situación puso a la persona en una posición incómoda y remarcó la importancia de respetar los códigos entre profesionales.
“No le ofrezcas mi puesto a alguien que está trabajando conmigo. Primero, eso no se hace”, sostuvo.
Y agregó: “Yo tengo gente leal. Elegí gente buena para trabajar. Además, pobre, le ponés en un compromiso y en una incomodidad a esa persona”.
Al mismo tiempo, aclaró que no pretende descalificar al nuevo equipo de Arandú Beleza.
“Yo no felicité a esos profesionales porque tengo códigos. Lo dejo afuera totalmente. Y seguro lo van a romper, eso no está en discusión”, afirmó, dejando claro que su deseo es que quienes asuman la responsabilidad puedan desarrollar un buen trabajo.
Su experiencia con Samba Total y Ará Berá
Durante la entrevista, Pedemonte también diferenció lo sucedido en Arandú Beleza de sus experiencias anteriores en otras comparsas.
Recordó especialmente su paso por Samba Total, donde aseguró haber vivido “los mejores años de carnaval” desde el punto de vista profesional.
“Con Samba Total tengo mis mejores años de carnaval. Como profesional también”, afirmó.
Destacó particularmente el vínculo construido con el referente de la comparsa, Oso Costa, y señaló que su salida de Samba Total se produjo de manera consensuada cuando sintió que el ciclo se había cumplido.
“Fue como un acuerdo y fue lo más profesional salir de Samba en ese caso”, explicó.
También mencionó su experiencia en Ará Berá, donde trabajó durante un año y aseguró que allí las circunstancias fueron diferentes.
El resultado artístico y las críticas del jurado
Otro de los aspectos que Pedemonte puso sobre la mesa fue el resultado obtenido por Arandú Beleza en la última edición del carnaval y, particularmente, las devoluciones del jurado.
Contó que tuvo la oportunidad de conversar con uno de los jurados que le había otorgado un puntaje bajo, pese a que, según afirmó, las devoluciones sobre el espectáculo habían sido muy positivas.
“Las devoluciones del show fueron todas flores. Nos tiraron todas flores al show”, relató.
Sin embargo, señaló que un puntaje de siete puntos terminó perjudicando la posición final de la comparsa.
Pedemonte contó que solicitó una reunión virtual con ese jurado para conocer las razones de la calificación y recibió una respuesta que lo sorprendió.
“Lo primero que me dijo ese jurado fue: ‘Me arrepiento de haberle puesto ese puntaje’”, relató.
Según su interpretación, esa calificación terminó alejando a Arandú de la pelea por los primeros lugares.
“Sin ese puntaje y otro que estaba cerca también de ese puntaje bajo, nos deja terceros”, explicó.
El director artístico reconoció, no obstante, que también existieron dificultades propias de la preparación del espectáculo, especialmente en la asistencia de los comparseros durante los ensayos.
“Yo nunca tuve la comparsa entera. Siempre faltaba alguien, grupos. Entonces yo ponía play, decía ‘que sea lo que Dios quiera’ y me aparecía la comparsa ahí por milagro. Y eso tampoco está bien”, admitió.
“Ojalá Arandú obtenga el título que merece”
A pesar de todo lo ocurrido, Pedemonte cerró con un mensaje positivo hacia la comparsa y sus integrantes.
“Dentro de la comparsa hay gente muy valiosa, gente que realmente está con la camiseta puesta y que ojalá sea valorada”, afirmó.
También expresó su deseo de que Arandú Beleza pueda alcanzar el campeonato que busca.
“Ojalá Arandú, y esto lo digo de corazón, pueda obtener el título que merece”, manifestó.
Finalmente, dejó en claro que su salida no significa que haya perdido su pasión por el carnaval. Por el contrario, aseguró que seguirá acompañando y alentando la fiesta.
“Ojalá mejore el carnaval. No está bueno esta experiencia mala que tuve, pero yo voy a estar ahí para aplaudirla y para alentar”, concluyó.
Más allá de quién ocupe finalmente la dirección artística, sus declaraciones ponen nuevamente sobre la mesa una discusión que excede a una comparsa: cómo se construyen los vínculos entre dirigentes y profesionales, cuáles son los códigos que deberían regir las negociaciones y cuánto influyen las formas en un carnaval que busca crecer y competir por los primeros lugares.




