
Germán Romero, titular del Instituto de Estadísticas y Tendencias Sociales y Económicas (IETSE), comentó a Nord24 los detalles del informe correspondiente a octubre de 2026, que registró una inflación mensual del 1,83%, una acumulada del 26,3% en lo que va del año y una variación interanual del 32,2%.
Según las proyecciones del organismo, la inflación podría cerrar el año en torno al 32%, mientras que la Canasta Básica Total para una familia de cuatro integrantes alcanzó los $2.114.505.
El relevamiento advierte sobre una creciente brecha entre la estabilización de algunas variables macroeconómicas y la realidad económica de los hogares y pequeños comercios. En ese contexto, señala que la economía argentina presenta indicadores de ingreso en una fase recesiva, con pérdida de poder adquisitivo, contracción del consumo y deterioro de los ingresos. En el comercio minorista de alimentos, las ventas acumulan once meses consecutivos de caída interanual y durante octubre registraron una contracción del 8,7% respecto del mismo mes de 2025.
Respecto de la situación de los establecimientos comerciales, el 6,5% considera que podrá sostener su actividad menos de tres meses; el 11,5%, entre tres y seis meses; y el 18,5%, entre seis y doce meses. En tanto, el 63,5% estima que podrá mantenerse durante más de un año. Como otro indicador de las dificultades del sector, el informe registró 263 cierres de establecimientos comerciales en los principales conglomerados urbanos y corredores turísticos de Córdoba durante septiembre y octubre.
La fragilidad financiera también alcanza a las familias: el 61,7% de los hogares podría sostener sus gastos menos de una semana ante una eventual interrupción de sus ingresos, mientras que el 32,8% tendría capacidad para hacerlo entre una semana y un mes. En conjunto, el 94,5% tendría una resistencia financiera inferior a los treinta días. Además, el 29,3% de los hogares donde residen menores manifestó que algún niño, niña o adolescente debió reducir la cantidad de alimentos consumidos por falta de recursos económicos.
Por último, el IETSE señaló que el 88,5% de los hogares recurrió a alguna modalidad de financiación para adquirir alimentos. Entre las alternativas utilizadas, el 38,2% apeló al fiado en comercios, el 36,3% utilizó tarjetas de crédito y el 14% recurrió a dinero prestado. Solo el 9,5% indicó que no necesitó financiación, un escenario que refleja el peso del endeudamiento cotidiano para sostener el consumo de productos de primera necesidad.



