El tenor Sergio Casco celebró sus 30 años de trayectoria artística con una emotiva presentación de “Dedicato a te” en el Complejo Cultural Guido Miranda de Resistencia. Luego de su paso por el Teatro Vera de Corrientes, el espectáculo llegó al escenario chaqueño con una propuesta renovada, nuevos invitados y la presencia de destacados artistas que acompañaron al cantante en una noche marcada por la música, los encuentros y la emoción.
La presentación tuvo además un reconocimiento institucional. En representación del Instituto de Cultura del Chaco, el espectáculo fue distinguido como de interés general para la provincia. La declaración fue entregada sobre el escenario por la directora del Complejo Cultural Guido Miranda, Sandra Sisti, en un momento especial de la velada.
“Dedicato a te” volvió a mostrar a Casco acompañado por músicos, cantantes y alumnos que forman parte de su recorrido artístico y docente. La propuesta incorporó cambios respecto de la presentación realizada en el Teatro Vera y permitió sumar a artistas que no habían podido participar de aquella primera función.
Entre los momentos más celebrados estuvo la participación de Liz Maldonado, quien compartió con Casco la interpretación de uno de los temas de la noche. La joven artista se mostró especialmente emocionada por la posibilidad de cantar junto al tenor y volvió a demostrar sus condiciones vocales frente a un público que acompañó con entusiasmo.
También fue de la partida Juliana Gallipoliti, quien llegó especialmente para sumarse a esta nueva versión del espectáculo después de conocer la propuesta presentada en Corrientes. Junto a Sergio Casco interpretó “Flor Pálida”, en una actuación que se convirtió en otro de los momentos destacados de la noche.
Los jóvenes artistas de Incanto tuvieron un protagonismo especial. Samay Monzón Paré, Alfonsina Fruttero Insaurralde. Juani Rodríguez, Camila Duarte, Rocio Maidana. Eugenia Aquarone yAna Paula Bonczock compartieron escenario con el tenor Sergio Casco en diversos temas como “Lloviendo Estrellas” y recibieron numerosos elogios por su desempeño. Su seguridad, expresividad y desenvoltura fueron algunos de los aspectos que más destacó el público al finalizar la función.
La participación de los alumnos también permitió poner en valor una de las características del trabajo que Casco desarrolla desde la formación artística. La propuesta de Encanto no se limita al aprendizaje del canto, sino que apunta a una preparación integral, incorporando herramientas de interpretación, manejo escénico y desenvolvimiento frente al público.
La noche tuvo además un reencuentro esperado. Eduardo González Miranda y Ana Paula Bonzoc, de Vibrato, pudieron finalmente formar parte del espectáculo después de que una enfermedad impidiera su presentación durante la función del 5 de julio en el Teatro Vera. Su participación en el Guido Miranda permitió completar una propuesta que había quedado pendiente y que Sergio Casco esperaba especialmente concretar.
En el plano musical, la banda tuvo un papel fundamental. Si bien en esta oportunidad no participó la Orquesta Sinfónica completa, el espectáculo contó con músicos de vientos y con integrantes de las secciones de violines y violas de la orquesta, convocados especialmente para acompañar la presentación. En distintos momentos, el escenario llegó a reunir a diez músicos, generando una sonoridad amplia y potente para acompañar la voz del tenor.
El Coro Corrientes también tuvo su espacio en las primeras interpretaciones líricas, aportando una dimensión coral a una puesta que buscó combinar diferentes expresiones musicales y recorrer los distintos momentos de la trayectoria de Casco.
Rodeado de sus alumnos, colegas y artistas invitados, el tenor vivió una noche especialmente significativa. A tres décadas de haber iniciado su camino profesional, “Dedicato a te” se convirtió en mucho más que un recital: fue una celebración de la música, de los vínculos construidos a lo largo de los años y de una trayectoria que hoy también encuentra continuidad en las nuevas generaciones de artistas que se forman junto a él.
La presentación en el Guido Miranda dejó así una imagen que resume el espíritu de esta celebración: Sergio Casco sobre el escenario, acompañado por músicos y cantantes de distintas generaciones, compartiendo con el público una noche de emoción y reafirmando, después de 30 años de carrera, que la música sigue siendo el punto de encuentro de una historia que continúa escribiéndose.
Sergio Casco es, sin dudas, un profeta en su tierra. A lo largo de sus 30 años de trayectoria artística, supo construir un vínculo profundo con el público de la región, que reconoce, acompaña y celebra cada una de sus presentaciones. Esa conexión con su gente, con sus raíces y con los artistas que ha formado es también parte fundamental de su historia y de la vigencia de su propuesta.




