El ingeniero hidráulico y civil Claudio Velazco alertó por el impacto del fenómeno de El Niño en el Litoral y advirtió sobre el déficit de infraestructura para afrontar lluvias intensas y crecidas de los ríos.
El ingeniero hidráulico y civil Claudio Velazco advirtió que el fenómeno conocido como “súper Niño” podría generar un fuerte impacto en el Litoral argentino, con precipitaciones que superarían ampliamente los registros habituales. Según explicó, la mayor incidencia se espera dentro del trimestre comprendido entre septiembre y noviembre, aunque algunas proyecciones meteorológicas contemplan una posible extensión hasta febrero o marzo. “La predicción estaba entre septiembre y noviembre”, señaló Velazco, quien además remarcó que el fenómeno podría afectar especialmente a Entre Ríos, Corrientes, Misiones, Santa Fe, Chaco y Formosa.
El especialista explicó que las proyecciones indican que las lluvias podrían ubicarse hasta un 80% por encima del promedio histórico en distintas zonas del Litoral. Aclaró, sin embargo, que resulta imposible determinar con precisión dónde y cuándo se producirán las tormentas. También advirtió que el impacto no dependerá solamente de las precipitaciones locales, sino de las crecidas de los ríos Paraná, Uruguay y Paraguay como consecuencia de aportes provenientes de otros países. “El panorama es muy no alentador”, sostuvo Velazco al describir el escenario previsto para las ciudades y regiones ribereñas.
Frente a la posibilidad de fuertes lluvias, el ingeniero destacó la necesidad de que el sector productivo revise sus sistemas de escurrimiento y drenaje. Explicó que campos ubicados en zonas bajas, alcantarillas insuficientes y cruces de caminos que no cuentan con la capacidad necesaria pueden provocar acumulación de agua durante períodos prolongados. En ese sentido, puso el foco en una problemática estructural que excede al fenómeno climático actual: “No tenemos la infraestructura preparada para este tipo de tormentas”, afirmó, en referencia a la intensidad y duración que pueden alcanzar las precipitaciones.
Velazco señaló que la falta de obras hidráulicas representa un problema de alcance nacional y estimó que el déficit de infraestructura ronda los 70.000 millones de dólares. Su análisis contempla las necesidades de los sectores urbanos, los sistemas de desagües y los escurrimientos en extensas áreas rurales y de llanura. “Las alcantarillas, los cruces de puentes y los puentes mismos tienen secciones insuficientes para el tipo de caudal que tenemos”, explicó, y advirtió que la falta de planificación e infraestructura adecuada puede agravar las consecuencias de futuras tormentas y crecidas.




